Trabajadoras del hogar, historias de abuso y discriminación laboral


Por Guadalupe Juárez

A Martha Méndez le gusta cocinar, su especialidad es la comida italiana, y es un oficio que ejerce desde hace 42 años, porque es la actividad por la cual ha sido contratada en casas desde que tenía 17 años.

Cuando era niña –relata– le gustaba jugar a la comidita y por necesidad, cuando creció, buscó empleo como trabajadora del hogar. Es soltera, estudió sólo la primaria, no tuvo hijos, pero de ella depende una hermana con discapacidad.

Antes de llegar a su actual trabajo, recuerda que sus empleadores juntaban las monedas para darle algo de aguinaldo y el trato era discriminatorio.

“Era diferente, haz de cuenta que yo en mi lugar y tú en el tuyo, hacer el quehacer, hacer la comida y me aislaban”, cuenta a Contraréplica Puebla.

Pero desde hace 26 años encontró un empleo que conserva porque siente que la tratan con dignidad. De hecho, desde 2002 la afiliaron al Instituto del Seguro Social (IMSS), tiene Infonavit, le dan el aguinaldo que se ajusta a la ley, un día de descanso y el pago por actividades extras y días festivos.

Martha dice que no todas las trabajadoras del hogar tienen acceso a prestaciones, por lo que se considera afortunada.

“Por ejemplo, en Navidad me llaman a los regalitos, me dan mis obsequios de Navidad, mi aguinaldo; si preparo comida y hago lo de la cena lo cobro aparte. Gracias a Dios, sí, me tocó una familia que ahora sí, en cierta forma, me estima y se preocupó por mí”, apuntó.

Pero no para todas las trabajadoras domésticas el trato por parte de sus empleadores es digno y mucho menos tienen acceso a lo mínimo que establece la ley.

En Puebla, hasta el cuarto cuatrimestre de 2021 hay registro de 137 mil 458 personas dedicadas al trabajo doméstico remunerado, 127 mil 754 son mujeres, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Sin embargo, sólo 376 están dadas de alta en el IMSS. Datos del Inegi apuntan que 7 mil 699 no tienen acceso a ninguna institución de salud, ni siquiera privada.

Discriminación y abusos

Las historias de discriminación se exacerbaron en la pandemia. De acuerdo con Teresa Lazcano, coordinadora de la causa Trabajadoras del Hogar en Nosotrxs, en Puebla identificaron que hubo mujeres que fueron privadas de su libertad durante el confinamiento.

De acuerdo con los testimonios que recogieron en un taller el año pasado, las trabajadoras del hogar compartieron que no podían ir a visitar a sus familiares y eran discriminadas porque sus empleadores creían que serían ellas las que los contagiarían de Covid-19.

Otra situación que se presentó fue que se vieron obligadas a atender a personas contagiadas, a pesar del riesgo de contraer el virus, explicó en entrevista con esta casa editorial.

En el Cuaderno Nuestras Voces Cuentan, Nosotrxs documentó varios de los testimonios de las trabajadoras domésticas, entre ellos, cuando sus empleadoras las mandaron sin sueldo a sus casas y se negaban a liquidarlas cuando las despedían.

“A mí me fue mal con la familia con la que desde hace 11 años trabajaba. (…) Con el pretexto de la cuarentena, me mandan a casa sin goce de sueldo. Le marcaba y me decía que no podía ir a trabajar porque los podía contagiar. Le hice el comentario de que me tenía que liquidar y pues ya no me contesta las llamadas, y fui a su casa y no me abre la puerta”, compartió Laura Montes, una trabajadora del hogar en Puebla.

La unión hace la fuerza

Teresa Lazcano menciona que el año pasado, Nosotrxs ofreció talleres en la entidad poblana sobre organización comunitaria y conocimiento sobre derechos humanos y laborales, así como el de autocuidado.

“Nos encontramos con nuevos retos, como esta idea de que las mujeres son cada vez más conscientes de que organizadas somos muchas más fuertes (…) estas colectividades ayudaron a muchas mujeres a sentir un acompañamiento”, explicó.

También pudieron identificar los derechos que les son vulnerados a las mujeres trabajadoras del hogar, como laborar más horas, ni tampoco respetarles su papel como madre de familias.

“Muchas mujeres viven discriminación, pero también se ven a sí mismas como alguien que tiene que aguantar ciertas cosas para tener un trabajo y sabemos que el trabajo del hogar tiene connotaciones muy fuertes que no desaparecen”, indicó.

Por eso, le apostaron a informarles sobre sus derechos, como la inscripción a la seguridad social por parte de los empleadores y la redacción de un contrato que se puede hacer en una hoja, con acuerdos sobre el dinero que se va pagar, los horarios y el trabajo que se va a llevar a cabo.

“Le apostamos a que hay una regularización del empleo y que se evite con esto una serie de abusos”, concluyó.

Jazmín Sánchez

Información publicada en: https://puebla.contrareplica.mx/nota-Trabajadoras-del-hogar-historias-de-abuso-y-discriminacion-laboral-20226352

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