Esclavitud de nuestro tiempo


    Aurora Aguilar Rodríguez

      / LUNES 1 DE AGOSTO DE 2022

    El 5 de octubre de 1813 José María Morelos y Pavón proclamó en Chilpancingo, Guerrero, la abolición de la esclavitud en la República Mexicana; la ley cambió para dejar claro que las personas no somos objetos de pertenencia de nadie, pero, ¿la sociedad entendió tan básico concepto? No. En la actualidad, la trata de personas significa uno de los “negocios” mas lucrativos del mundo, que se estima deja ganancias por alrededor de 32 BILLONES de dólares. También es uno de los que más daño provoca en las personas. Como en otros delitos que acaban con la vida emocional y física lenta y tortuosamente, las y los menores de edad son los más vulnerables; 1 de cada 4 víctimas es menor de 18 años.

    México es uno de los países con más casos de trata de personas con fines de explotación sexual y mendicidad de menores; ocupa el tercer lugar a escala global sólo después de Tailandia y Camboya. Este es un delito que explota a mujeres, niños y hombres con numerosos propósitos, incluídos el trabajo forzoso y, la vertiente más conocida: la explotación sexual.

    La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que, en 2016, 40.3 millones de personas estuvieron sometidas a trata de personas: 24.9 millones de ellas en trabajo forzoso y 15,4 millones en matrimonio forzoso. De los casi 25 millones primeros, 16 millones fueron explotadas en el sector privado; por ejemplo, en el trabajo doméstico, la industria de la construcción o la agricultura, 4.8 millones fueron víctimas de explotación sexual forzosa y 4 millones fueron víctimas de trabajo forzoso impuesto por el Estado.

    El delito de trata de personas es sin lugar a dudas una forma brutal de violencia de género, pues mujeres y niñas constituyen el 99 por ciento de las víctimas en la industria sexual comercial y el 58 por ciento de las personas tratadas en otros sectores. El origen de esta forma de violencia es prácticamente el mismo que en lo otros tipos y formas: la discriminación de género, la violencia intrafamiliar y las relaciones de dominación y subordinación culturalmente aceptadas.

    Dice el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia Ciudad de México a través del Primer Informe Trata de Personas México 2019-2020, difundido recientemente por esta asociación civil, que existen al menos la mitad de las entidades federativas en el país con reportes oficiales de víctimas de trata de personas. De este análisis se desprende que Tlaxcala se encuentra entre los estados catalogados como origen de la trata, como tránsito y como destino nacional (al igual que Estado de México y la capital del país).

    Seis de los miembros del clan Meléndez, fueron juzgados y sentenciados en Nueva York en febrero de 2022 por construir una red internacional de trata y explotación. La defensa argumentó que “El señor Meléndez Rojas, al igual que los otros acusados, creció en la comunidad rural de Tenancingo, México donde la única ‘industria’ es el proxenetismo y la prostitución”. El memorándum cita que en el municipio de Tenancingo la prostitución es un “negocio” hereditario que ha seguido de generación en generación y afirma de manera falsa que es “legal” en México. ¿Legal? No; ¿tolerado? Sí, absolutamente.

    En 2013, la Asamblea General de las Naciones designó el 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata. La resolución señala que el día es necesario para “concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos”; pues al parecer todos los esfuerzos son vanos. La trata sigue y crece.

    La iniquidad de los poderosos tanto de izquierda como de derecho cobra vidas de las formas más violentas, viles y crueles. Dejan estos indolentes en vulnerabilidad a millones de personas alrededor del mundo. Toca a los gobiernos locales y nacional perseguir y sancionar, pero igual toca a la sociedad prevenir, cuidando a probables víctimas, ya sea una niña golpeada en casa o una persona migrante. Los tratantes están entre nosotros. Nadie debería haber sido esclavo jamás y nadie…¡nadie! debería serlo ahora.

    Información publicada en: https://www.elsoldetlaxcala.com.mx/analisis/esclavitud-de-nuestro-tiempo-8674085.html

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