15 de noviembre 20222

Por GJV/RMS

Con la reforma laboral de 2019, la negociación contractual se incluyó como una garantía a nivel constitucional y se estableció que todo patrón que emple a personas trabajadoras tendrá que negociar con su sindicato un Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) y deberá registrarse ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL)

El CCT es un convenio que se negocia entre patrones y sindicatos en el cual se establecen derechos y prestaciones superiores a lo que marca la Ley Federal del Trabajo, ya que su objetivo es mejorar las relaciones laborales . Esta figura jurídica está amparada en el artículo 386 de la LFT.

Un CCT contiene entre otros aspectos los salarios, la duración de la jornada de trabajo, los turnos de trabajo, los días de descanso los que se deben acordar mediante una negociación bilateral, es decir, entre la empresa y el sindicato.

De acuerdo Rodrigo Olvera Briseño, abogados litigante, educador popular y defensor de derechos humanos “es importante tener un contrato colectivo de trabajo, ya que cuando negociamos en grupo podemos conseguir mejores condiciones, porque si negociaríamos cada quiene en lo individual vamos en una negociación más débil. Pero, además, el solo hecho de organizarnos para llegar a una negociación nos fortalece como clase trabajadora y nos obliga a educarnos, a pensar, a imaginar desde mi propia experiencia de trabajo, qué es lo que necesito que se me respete. Entonces, en sí mismo es un proceso colectivo de educación que fortalece como trabajadores y trabajadoras, además de conseguir mejores condiciones”.

En entrevista para Tras la Chuleta, un programa radiofónico de la Red de Mujeres Sindicalistas  en su emisión del pasado 15 de noviembre, Rorigo Olvera destacó que la diferencia más grande, de tener o no un CCT, es obtener gradualmente, pero constantemente mejoras a nuestras condiciones. Es decir mejoras progresivas, no solo en el aspecto económico, que son importantes, sino también mejoras en la manera de relacionarnos y de llevar adelante el trabajo.

Señaló también que además del salario existen prestaciones que normalmente están por ley, pero en la negociación tratamos que sean en mas cantidad como por ejemplo el aguinaldo, en algunos contratos colectivos si la negociación es favorable en lugar de tener los 15 das de aguinaldo por ley, puedo tener 18, 20; o el número de días de vacaciones y que el porcentaje de la prima vacacional pueda ser un poco más que la de ley; reglas más favorables para permisos no solo faltas médicas, sino licencias para atender, por ejemplo, una situación escolar de hijos e hijas, son algunas prestaciones que se pueden ir ganando; también se puede mejorar la prima de antigüedad, pensando en la jubilación se puede establecer un fondo de ahorro y otras prestaciones que no están por ley como anteojos o revisión dental.

En ese sentido puso como ejemplo el contrato colectivo de trabajo de PEMEX que establece que si una persona tiene la enfermedad del alcoholismo, en lugar de despedirla, la empresa le paga la rehabilitación. Esa es una prestación muy importante, destacó que hay vidas que se han salvado gracias al contrato colectivo. Veamos a ese nivel puede ser la importancia del contrato colectivo: salvar vidas de familias, apuntó.

Respecto de la reforma laboral advirtió que una de las intenciones mayores es acabar con los  Contratos Colectivos de Protección Patronal , donde en lugar de representar los intereses y la voz de los trabajadores y las trabajadoras, se protege al patrón contra una negociación real.

Parte de las reformas para garantizar que la voz real sea la que se escuche tiene que ver con los requisitos para solicitar negociar el primer contrato.

Nuestra ley dice que si ya está registrado un contrato, entonces otros sindicato no puede solicitar negociar el contrato, y eso era lo que hacían estos contratos de protección , se firmaban contratos a espaldas de las y los trabajadores para cerrar la puerta de la negociación.

Ahora si un sindicato solicita entrar para negociar un contrato colectivo inicial, tiene que demostrar primero que sí representa por lo menos al 30 por ciento del personal que va a quedar cubierto.

Otro cambio muy importante, es que el patrón o la patrona tiene que entregar una copia a cada trabajador de la propuesta de contrato colectivo o cada dos años que se haga revisión del contrato que ya exista, para que las personas trabajadoras puedan leerlo para decir sí me gusta, no me gusta, estoy de acuerdo, no estoy de acuerdo¡; y al interior de su sindicato dar los debates, argumentos y sobre todo votar, sí estoy de acuerdo o no estoy de acuerdo con este contrato 

Cuáles son los mejores contratos colectivos?  La experiencia a nivel mundial y hay muchos estudios en la Organización Internacional del Trabajo en distintos países es que el contrato colectivo más fuerte es el que se construye con procedimientos participativos y democráticos al interior de los sindicatos, no una comisión que se reúne y decide por si misma, que es nuestra experiencia mayoritaria, sino procesos verdaderamente democráticos y participativos para recoger las voces de todos, llegar a consensos y entonces sí, como uno, llegar a negociar. Esos son los mejores contratos colectivos 

Yo sé que en nuestro país, por la historia, la burra no era arisca, la hicieron a palos. Nuestra historia nos ha llevado a que desconfiemos de los sindicatos incluso los recházanos, preferimos estar sin sindicato, pero es porque ha sido un sistema corrupto. La reforma laboral es nuestra oportunidad de hacer un sistema real porque donde hay un sindicalismo real y contratos colectivos reales las vidas de las familias mejoran enormemente, y las mismas empresas mejoran también su productividad . Pero, nadie defiende lo que no conoce, entonces busquemos educarnos, busquemos  la reforma laboral y usémosla, es el momento de recuperar la fuerza de la clase trabajadora, finalizó

Tras la chuleta. Tu sintonía laboral, es un programa radiofónico de la Red de Mujeres Sindicalistas en colaboración con el IMER, cuyo objetivo es informar a la población sobre sus derechos como personas trabajadoras, a través de charlas con especialistas en derecho laboral.

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