Jessica Martínez

En el mundo hay 160 millones de niños entre 5 y 17 años que, en lugar de asistir a las escuelas, forman parte de las filas del trabajo infantil, según un informe del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos (USDOL, por sus siglas en inglés).

De esa cifra, el 70 por ciento de los infantes trabajadores se desempeñan en labores de agricultura; el 19.7 por ciento en servicios, y el 10.3 por ciento en la industria.

Andrea Rojas, directora de la Iniciativa Estratégica contra la Trata Laboral en la organización Polaris, señaló que los menores en situaciones vulnerables son más susceptibles al trabajo infantil.

“Los niños y los jóvenes explotados en situaciones laborales en los Estados Unidos, normalmente, son menores refugiados no acompañados, niños en el sistema de asistencia social, jóvenes fugitivos y sin hogar, y niños que han sufrido violencia y abuso sexual. Más del 50 por ciento de los casos que encontramos son víctimas de países latinoamericanos, principalmente de Guatemala, México, Honduras y El Salvador. La mayoría de estos menores son indocumentados. Muchos de estos niños trabajan en industrias con protección y aplicación de ley para los trabajadores, como agricultura, paisajismo y construcción, procesamiento de alimentos y servicios de limpieza”.

4% de niños, niñas y adolescentes entre 5 y 14 años trabajan

De acuerdo con el informe titulado “Hallazgos sobre las peores formas de trabajo infantil”, del USDOL, en México, el 4 por ciento de los niños y adolescentes entre 5 y 14 años trabajan, desempeñándose principalmente en los servicios (53.6 por ciento del total de la población etaria), seguido por la agricultura (30.3 por ciento), y la industria (16.1 por ciento).

Agregan que, aunque en México se han observado esfuerzos por eliminar dicha situación ―a través de la ratificación del Protocolo de 2024 de la Organización Internacional del Trabajo relativo al convenio sobre el trabajo forzoso; además de la implementación del programa de Becas para el Bienestar Benito Juárez que benefició a 1.2 millones adicionales en 2022, en comparación con 2021―, todavía hay menores que son sometidos a labores de trabajo infantil, entre ellas la explotación sexual con fines comerciales, a veces como consecuencia de la trata de personas, y actividades ilícitas como la producción y el tráfico de drogas.

Adicionalmente, exponen que los niños que trabajan también se ven sometidos a tareas peligrosas en la agricultura, por ejemplo, en la producción de chile, café, caña de azúcar y tomates.

Pobreza y desigualdad social: factores que influyen en el trabajo infantil

Julie Su, subsecretaria de Trabajo de Estados Unidos, sostuvo que en el trabajo infantil influyen factores como la pobreza y las desigualdades sociales, incluyendo la educación. Agregó que este fenómeno aqueja a todos los países.

“El trabajo infantil no se limita a lugares lejanos. El trabajo infantil ilegal también se da hoy en día en mataderos, restaurantes y fábricas aquí mismo en los Estados Unidos. El año pasado, el Departamento de Trabajo descubrió que 835 empresas empleaban a más de 3 mil 800 niños en violación de la ley, incluyendo un caso en el que se encontró a más de 100 niños, algunos de tan solo 13 años trabajando en el turno de noche, limpiando el equipo del piso de matanza en plantas procesadoras de carne”.

Ante este panorama que vulnera los derechos de los infantes, la funcionaria estadounidense hizo un llamado para que las empresas estén atentas a las condiciones labores que sus asociados brindan a sus trabajadores, donde no debería de existir el trabajo infantil.

“Los niños deberían aprender las cosas que los prepararan para un futuro brillante, sin sufrir largas jornadas de trabajo ni correr el riesgo de sufrir lesiones o la muerte a causa de maquinaria peligrosa. Las marcas conocidas, cuyas extensas cadenas de suministro incluyen o, peor aún, facilitan el trabajo infantil, deben asumir la responsabilidad de las prácticas laborales de las que se benefician. Esto debería comenzar con aceptar voluntariamente la responsabilidad por cualquier práctica laboral ilegal y hacer todo el trabajo posible internamente. Al minimizar el uso de subcontratistas o agencias de empleo, las empresas eliminarán una de las formas comunes en que se permite que persistan los abusos laborales”.

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