Trabajadoras migrantes temporales de Sinaloa, unidas para defender sus derechos

“Hijas de la Migración”, un proyecto que busca visibilizar violaciones a sus derechos humanos y laborales durante su estancia en USA

Por Angélica Simón Ugalde

Escrito en MIGRACIÓN el 10/12/2023 ·

El 10 de diciembre se cumplen 75 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) y este 2023 el tema de la conmemoración es “Dignidad, libertad y justicia para todas las personas”.

Ello incluye a las mujeres migrantes que se emplean como trabajadoras temporales en Estados Unidos y quienes, en su búsqueda de mejores condiciones de vida, constantemente son víctimas de todo lo contrario, injusticias, empleos y condiciones de vida poco dignos y falta de libertad para ejercer sus derechos humanos y laborales.

María Amalia García, es representante del Comité de Mujeres de la Coalición de Trabajadoras y Trabajadores Migrantes Temporales de Sinaloa (CTTMTS) que apoya a personas empleadas en Estados Unidos bajo el sistema de visas H-2A (para trabajo agrícola) y H-2B (otros servicios) otorgadas anualmente por dicho país, la cual permite a ciudadanos de ciertos países, entre ellos México, ingresar y permanecer en el país vecino durante cierto periodo con un permiso de trabajo.

Datos de la organización feminista Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, A.C (ProDESC), señalan que “si bien las mujeres son en menor medida solicitantes y receptoras de visas H2, las que deciden aplicar se enfrentan a una serie de violencias adicionales debido a su género, como son el hostigamiento y acoso sexual de reclutadores y empleadores, humillaciones y ataques físicos o psicológicos, la asignación de ciertas tareas propias al rol tradicional de la mujer, pagos menores, entre otros.

En 2022, la Comisión Nacional de Derechos Humanos recibió 2,064 quejas relacionadas con fraudes y explotaciones asociadas a las visas H2. de las cuales 56 por ciento fueron presentadas por mujeres”.

En entrevista con Heraldo USA, María Amalia y María Dolores Aviña -quien en el año 2000 comenzó a emplearse como trabajadora temporal migrante-, relatan la realidad que enfrentan al buscar oportunidades de trabajo “del otro lado”.

Las mujeres que solicitan estas visas son cada vez más, pero desde el proceso de reclutamiento y durante el desarrollo de las labores -las que logran obtener un empleo- sufren constantes violaciones de sus derechos humanos y laborales: discriminación, acoso y abuso sexual, menor paga en comparación con los hombres por el mismo o mayor trabajo y pésimas condiciones de vivienda, fraudes, entre otros.

“Hipotequé mi casa para dejar dinero para que comieran mis hijos y para pagar y ahí está el primer abuso poque al momento de que te reclutan ya te están pidiendo dinero para ocupar un empleo, lo entregas y luego no te dan oportunidad de irte; si logras que te lleven viene todo lo demás. Llegando yo sufrí acoso sexual y discriminación,  yo no tenía nombre, era la Mexican lady, habia abuso laboral, no pagaban horas extra y te ponían tareas que excedían tus esfuerzos, si salía a las 6 de la tarde o a las 12 el pago era el mismo; vivíamos 16 en una sola casa y por eso no teníamos tiempo ni espacio para prepararlos alimentos, nos íbamos todo el día sin desayunar y ser ignorante de tus derechos hace que solo agaches la cabeza venga lo que venga, porque vas a trabajar para mantener a tu familia y tienes miedo de acusar, de demandar para que te den un horario y un salario justo”, relata  Dolores.

Amalia, quien cuenta que desde los seis años pasó todos sus cumpleaños sin la presencia de su madre quien se iba a trabajar a USA durante 6 meses, es fundadora del proyecto Hijas de la Migración cuyo objetivo, es empoderar a más trabajadoras que sufren diferentes violaciones a sus derechos humanos y laborales para que luchen por condiciones dignas, para que alcen la voz, para que denuncien, para que se defiendan y que no se repitan este tipo de violaciones.

Las Hijas de la Migración

“Somos las trabajadoras migrantes, las hijas de las trabajadoras migrantes, las sobrinas, las tías, las abuelas, somos mujeres que nos juntábamos a tomar un café, a platicar de nuestras dolencias, pero no hacíamos nada más que hablar de lo que sufríamos trabajando en los Estados Unidos y que nos preguntábamos por qué el reclutador me está pidiendo sexo a cambio de una visa, si era justo y por qué normalizamos esas condiciones. Así surgió la idea”, señala Amalia. 

Las mujeres trabajadoras migrantes temporales enfrentamos cosas diferentes que los hombres; a ellos les pagan por hora, a las mujeres por destajo lo que implica muchas veces más horas de trabajo por el mismo pago; el acoso sexual de los reclutadores y de los mismos trabajadores; la discriminación porque “no podemos” hacer ciertos trabajos, abunda Amalia.

“Queremos que “Las hijas de la Migración”  sea un espacio no solo para desahogarnos, sino un espacio dedicado a asesorar y capacitar a mujeres y niñas en derechos humanos desde una perspectiva de género por lo que hacemos un llamado a todas las trabajadoras que están pasando por procesos de violación de sus derechos a acercarse para poder documentar sus casos, que las que quieran se sientan libres y seguras de alzar su voz, de difundir sus casos para visibilizar este problema, a los abusadores y que no lo sigan haciendo.  

Su objetivo a mediano plazo es hacer la defensa legal de estas mujeres, actualmente están enfocadas en capacitaciones para las integrantes del Comité de mujeres en materia de derechos humanos con perspectiva de género para tener más herramientas que compartir con cada mujer que lo necesite y saber de qué manera sacarlas adelante.

Información publicada en https://www.heraldousa.com/migracion/2023/12/10/trabajadoras-migrantes-temporales-de-sinaloa-unidas-para-defender-sus-derechos-41069.html

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