- La Liga MX Femenil es considerada una de las más importantes del mundo, con más de dos mil asistentes en promedio por partido, sin embargo aún existen importantes brechas de desigualdad en comparación con los jugadores varoniles
En el marco del mundial de futbol de 2026, se llevó a cabo el 17 de octubre el seminario “Retos de los derechos humanos laborales de las futbolistas mexicanas”. Este encuentro tuvo como objetivo principal visibilizar la constante desigualdad en los derechos humanos laborales de las mujeres que se dedican a este deporte en México y fue organizado por la Red de Mujeres Sindicalistas.
Para inaugurar este seminario, que se llevó a cabo en la sala Digna Ochoa, en la Comisión de Derechos humanos de la Ciudad de México, Rosario Ortiz de la Red de Mujeres Sindicalistas (RMS) comentó que se ha trabajado de manera conjunta con varias personas de diferentes profesiones para abrir los espacios con medios de comunicación para dar a conocer el futbol femenil, y llevar a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA, por su siglas en francés) el tema de los derechos humanos en el ámbito de trabajo de las mujeres futbolistas mexicanas, que son parte de las 26 millones de mujeres que juegan al fútbol de forma regular en 180 países del mundo, según datos de la FIFA.
Esther Mora Soto, exfutbolista y exdelantera de la selección femenil mexicana. Relató su experiencia al ser la primera mexicana en jugar para un equipo extranjero y en conseguir un título de goleo con un equipo europeo en la década de los 70. “Fui a Europa sin ningún apoyo, más que el familiar. En la actualidad, las mujeres tienen la capacidad de llenar un estadio para verlas jugar, antes no era así”. Al resaltar que las mujeres son muy inteligentes, capaces y con habilidades para lograr los objetivos, hizo hincapié en la necesidad de contar con un seguro laboral e igualdad con los hombres futbolistas en salarios y reconocimiento.
Durante su intervención, Susana Pérez, abogada especialista en derecho del deporte, comentó que fue hasta 2017 que se creó una liga femenil, aún se mantienen carencias en las necesidades de las jugadoras, ya que las condiciones laborales de las mujeres están en desventaja con relación a los futbolistas masculinos.
“Es importante también tener un ambiente laboral libre de acoso, abusos, hostigamiento, así como el goce de un sueldo justo, con un seguro de salud adecuado, ya que muchas de las jugadoras han tenido lesiones que no han logrado sanar por falta de recursos. En tanto, la brecha salarial entre hombres y mujeres futbolistas, orilla a las mujeres a buscar tener ingresos extra para cubrir sus necesidades” aseveró.
Por su parte, Patricia Muñoz, directora de Muñiz y Asociados, abogados del deporte refirió que hasta hace poco tiempo solo los hombres eran considerados como profesionales del futbol, sin embargo, México es el segundo país con más espectadores en un estadio viendo una final de futbol femenil de manera presencial.
Agregó Muñoz, que la presencia de los sindicatos es de suma importancia para poder trabajar en los derechos laborales y humanos de las jugadoras, pero que lamentablemente en México aún no se cuenta con uno. Finalizó su participación mencionando que el deporte debe ser considerado como un derecho humano, antes de considerarlo como un espectáculo o un negocio.
En su intervención Noemí Monroy, integrante del programa universitario de Derechos Humanos de la UNAM, resaltó están trabajando para que más mujeres, incluidas las infancias no padezcan desigualdades en el ámbito deportivo. Para lograr cambios en la liga femenil, dijo, se han tocado puertas en la cámara de diputados, así como en la de Senadores presentando iniciativas para que las mujeres futbolistas sean visibilizadas, lograr salarios justos y tengan espacios para lograr erradicar las violencias dentro del deporte.
La Liga MX Femenil es considerada una de las más importantes del mundo, con más de dos mil asistentes en promedio por partido, tan solo en 2022, por ello, la Red de Mujeres Sindicalistas seguirá trabajando en difundir y actuar en torno a las carencias de todo tipo que aún viven las profesionales del futbol, para lograr disminuir esas brechas de desigualdad entre hombres y mujeres futbolistas.
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