¿Estaremos cerca de erradicar el trabajo infantil en México?

El trabajo infantil se ha vuelto más común en las familias mexicanas debido a elementos económicos ligados a la pobreza y desigualdad social o elementos culturales en cuanto a las costumbres de la sociedad.

Ericka Treviño Calderón

El 23 de febrero se aprobó una iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT), que permite la labor de menores de edad en el sector agropecuario, mismo que anteriormente estaba prohibido, al ser clasificado como un peligroso por la misma LFT.

El objetivo de esta reforma es crear trabajos formales para los menores, pero ¿acaso esto no implica un retraso en los planes del Estado para erradicar el trabajo infantil?

El trabajo infantil en México

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo infantil es aquel que priva a los niños de su niñez y dignidad, y es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico, ya que en la mayoría de los casos las horas de trabajo pueden afectar su derecho a la educación.

Desde el 2019, México ocupa el segundo lugar en Latinoamérica con mayor índice de trabajo infantil. Existen alrededor de 3.3 millones de niños laborando, siendo el principal sector de trabajo el relacionado con la agricultura y la pesca.

La LFT en su Título Quinto Bis establece las condiciones mínimas a cumplir en caso de trabajo con menores. Entre ellas se encuentra la prohibición de contratar a cualquier niño menor de 15 años, la obligación del patrón a distribuir el trabajo para que el menor disponga el tiempo necesario para cumplir con sus deberes escolares y la limitación de una jornada laboral de 6 horas diarias.

¿En qué consiste la reforma al artículo 176 de la LFT sobre trabajo infantil?

El artículo 176 de la LFT establece una lista de trabajos que se consideran como peligrosos o que por su naturaleza atentan contra el desarrollo y salud de los menores, entre ellas se encontraba lo relacionado a actividades agrícolas, forestales, de caza y pesca.

El pasado 5 de abril se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la reforma al artículo 176, fracción II, numeral 8 de la LFT. El cambio implica permitir las labores agrícolas, forestales, de aserrado, silvícolas, de caza y pesca, siempre y cuando estos no impliquen el uso de químicos, manejo de maquinaria o vehículos pesados.

Para especificar qué actividades serán permitidas y cuáles no, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), en un plazo de 180 días, publicará una Norma Oficial Mexicana (NOM) que clasificará las actividades permitidas en el sector agropecuario.

Los legisladores consideraron que al permitir el trabajo de actividades agrícolas de menor riesgo se podrían crear oportunidades de empleo formal y garantizar los derechos laborales de los niños, así como incrementar la productividad en el campo.

¿Y cuál es el peor escenario?

Sabemos que la ley puede ser inoperante en la práctica, especialmente en nuestro país. Aún y cuando se regula el trabajo de menores, se estima que 3 de cada 10 niños trabajan en alguna actividad no permitida o en donde no se les respetan sus derechos laborales.

Nada garantiza que al quitar la prohibición de laborar en el sector agropecuario, los menores no trabajarán con vehículos pesados o químicos, o aún peor, que aumentará la deserción escolar.

La misma OIT considera que la edad mínima para desempeñar un trabajo en la agricultura no debe ser menor a 18 años, puesto que puede ser dañino para la salud y seguridad.

Así mismo, nuestros vecinos del norte tienen sus dudas al respecto. La embajada estadounidense planea reunirse con nuestras autoridades, puesto que este cambio puede afectar el T-MEC, mismo que prohibe el trabajo infantil.

Si el objetivo deseable es que los niños no trabajen y se concentren únicamente en sus estudios, ¿por qué se están ampliando las actividades en las se les permite trabajar?

El artículo 3 de la Constitución establece que es obligación del Estado priorizar el interés, permanencia y participación de los menores en el sector educativo. Si bien es cierto que esta reforma puede beneficiar a los niños que anteriormente se encontraban trabajando en el sector agropecuario sin gozar de prestaciones laborales, también se debe de considerar que al quitar restricciones, un mayor número de niños se irán a trabajar al campo, dificultando su acceso y permanencia a la educación.

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