Por Blanca Juárez

Miércoles 03 de Mayo de 2023 

Cargar las charolas al hombro le suele causar tendinitis a las personas que trabajan como meseras. En tanto, los deportistas pueden tener lesiones en los dedos, muñecas y extremidades por la actividad física intensa. La nueva tabla de enfermedades profesionales amplía el abanico de ocupaciones con riesgos reconocidos.

Hace 53 años, la primera vez que la tabla de enfermedades del trabajo fue reformada, simplemente no podríamos prever qué padecimientos genera una persona dedicada al análisis de datos o al desarrollo de inteligencia artificial (IA). Ese mundo con esos empleos no existía.

Desde su creación, dentro de la Ley Federal del Trabajo (LFT) en 1931, ese catálogo se ha revisado dos veces. El gobierno federal va por una segunda actualización, la cual fue aprobada por la Cámara de Diputados, pero que quedó congelada en el Senado de la República para ser retomada en el próximo periodo de sesiones que inicia en septiembre.

El equipo multidisciplinario creado en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) integró ocupaciones que forman parte del llamado “futuro del trabajo”, pero también incorporó empleos que han existido desde la primera tabla y que no fueron tomados en cuenta. Por ejemplo, guías de alpinismo, personas que trabajan como rescatistas y paleontólogas, quienes pueden desarrollar osteonecrosis disbárica, que es la muerte del tejido óseo.

También las personas que trabajan como empacadoras o en las cajas de cobro y otras actividades laborales son mencionadas en ese documento. La mayoría aparece en el grupo VIII de enfermedades del trabajo, el de padecimientos del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo.

Son 14 padecimientos los que conforman ese grupo, como el síndrome del túnel carpiano, tendinitis, lesiones en el codo y dolores en la espalda, entre otros. Estos son reconocidos por primera vez como daños laborales.

En la tabla vigente, actualizada en 1970, ese tipo de dolencias osteomusculares aparece en el apartado de “Enfermedades producidas por factores mecánicos y variaciones de los elementos naturales del medio de trabajo”.

» Choferes y repartidores

Por supuesto, estos empleos existían desde 1970, pero las condiciones en las que laboraban eran distintas. Las ciudades han crecido, el tiempo de traslados es distinto y ahora esas personas conductoras y repartidoras pueden incluso trabajar mediante una aplicación digital, como Uber, DiDi o Rappi.

Este tipo de trabajos pueden causar trastornos de la columna vertebral, ya sea en la región cervical, dorsal o lumbar, según la nueva tabla de enfermedades del trabajo. Otro padecimiento que se menciona en el documento es el dolor lumbar crónico inespecífico.

Estas dolencias también las pueden presentar quienes también trabajan como vigilantes o cargando objetos pesados u operando maquinaria pesada.

Para quienes manejan autos, se les reconoce la metatarsalgia, un deterioro en el metatarso por el uso continuo del pedal, lo que les produce dolor e inflamación.

» Deportistas

Para la mayoría de las y los deportistas de alto rendimiento la disciplina que ejercitan es su primera fuente de ingresos. Quizá a partir de ella pueden generar más y en mayor cantidad, por ejemplo, con patrocinios y otros esquemas de monetización.

Sin embargo, al ser un empleo sumamente físico, prácticamente su cuerpo es su principal herramienta de trabajo y hay un claro desgaste de ella.

El padecimiento número 103 de la tabla es la epicondilitis lateral, conocido como “codo del tenista” y el número 104 es la epicondilitis media, o “codo de golfista”. Estas lesiones ocurren cuando los tendones se sobrecargan por movimientos repetitivos de la muñeca y el brazo. Ambos lo pueden padecer tanto tenistas como golfistas.

Pero hay otros trabajos que generan este mismo daño, la tabla contempla a las personas trabajadoras que tiene que sujetar herramientas con las manos por tiempos prolongados. Así que menciona a quienes laboran en carnicerías, en la albañilería, la herrería, en mecánicas y personal de limpieza, entre otras actividades.

En tanto, las personas que se dedican al voleibol, la esgrima, el boliche y otros deportes pueden padecer de la “enfermedad de quervain”, que afecta los tendones del pulgar.

Otro padecimiento común es la “bursitis por uso excesivo o tensión”, según se reconoce en la tabla como la enfermedad 113. Es la inflamación de la bursa, las bolsas de líquido lubricante que tenemos entre los tejidos, huesos, músculos y tendones y que nos ayudan a mover nuestras extremidades. Esta es reconocida como enfermedad laboral para futbolistas, atletas y “deportistas competitivos”.

» Artistas

Dependiendo la expresión artística a la que se dediquen será el padecimiento que corren el riesgo de desarrollar. Las personas que tocan instrumentos de cuerdas y percusión suelen padecer del síndrome de túnel carpiano, una afección que afecta un nervio en la muñeca. También pueden desarrollar el síndrome del canal de guyon, una compresión de otro nervio, el cubital, en la muñeca.

Las y los artesanos que bordan y confeccionan textiles también pueden padecer esos dos síndromes. En tanto, a quienes se dedican a la danza se les ha reconocido que como enfermedad laboral la bursitis por uso excesivo o tensión.

» Trabajos mediante computadora, celular o tablet

En la tabla de enfermedades del trabajo, las personas que trabajan mediante las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), como los equipos de cómputo, se les denomina “digitadores”. Pueden ser capturistas de datos, hacen transcripción de información, elaborar informes o tomar notas en una reunión.

Quienes se dedican a esas actividades también pueden desarrollar el síndrome de túnel carpiano o el síndrome del canal de guyon. Otro padecimiento común es la “enfermedad de quervain”, que afecta los tendones del pulgar.

» Meseros

Los movimientos constantes que realizan personas que laboran como meseras al cargar las charolas para llevarlas a la mesa les puede causar tendinitis del hombro. En la tabla se nombra también como síndrome del manguito rotatorio.

Se trata de la irritación en los tendones por la constante fricción con carga, puede ocurrir un desgarro de esos tendones y desprenderse del hueso. También son proclives a presentar la “enfermedad de quervain”, que afecta los tendones del pulgar.

Cargar las charolas al hombro le suele causar tendinitis a las personas que trabajan como meseras. En tanto, los deportistas pueden tener lesiones en los dedos, muñecas y extremidades por la actividad física intensa. La nueva tabla de enfermedades profesionales amplía el abanico de ocupaciones con riesgos reconocidos.

Información publicada https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Los-nuevos-trabajos-reconocidos-en-la-tabla-de-enfermedades-laborales-20230502-0129.html

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