Cuesta mucho cambiar las normas para evitar la precariedad laboral y asegurar que las condiciones de trabajo de los nómadas digitales les permita pensar en tener un futuro y trascender generacionalmente.

Clemente Ruiz Durán

julio 12, 2023 

En días pasados el INEGI dio a conocer que México alcanzó los 129 millones de habitantes, lo cual es un gran reto para la economía mexicana, requerimos repensar el tipo de desarrollo para evitar enfrentarnos a un futuro precario. 

Este es un debate que se está realizando en todo el mundo, en particular es el tema de la Bienal de Venecia de este año que ronda en torno a esta reflexión común: cómo evitar un futuro precario a nivel global. 

Las preguntas que se hacen son básicas: ¿qué tipo de trabajo obtener si eres independiente?  ¿Te pagan completamente y a tiempo?  ¿requieres trabajar horas extras? ¿Cuántas horas trabajas al mes? ¿Tu trabajo es formal, cuentas con servicios de seguridad social? ¿las condiciones de trabajo te permiten planear tener hijos?

En México requerimos hacernos estas preguntas para moldear el futuro, hasta el momento no estamos haciendo un análisis de las cifras de población de manera adecuada. 

Un primer punto anotado por INEGI la semana pasada es que  el país está envejeciendo de manera acelerada. 

El descenso de la fecundidad y la mortalidad a partir de la implementación de políticas en materia de planificación familiar, salud y educación han modificado la estructura de la población. 

La pirámide de población se angostó y hay cada vez más personas mayores de 65 años. Esto demanda una revisión del sistema de pensiones para evaluar su sustentabilidad y no sólo eso, sino que es necesario planear la forma como construiremos las ciudades y habilitaremos los servicios públicos de forma de permitir cumplir con los servicios públicos de manera eficiente.

 Esto debe estar en las propuestas que presenten las diferentes coaliciones de partidos que presentarán una propuesta para gobernar el país en los próximos seis años.

En la misma nota, el INEGI destaca el estancamiento de la escolaridad promedio que apenas si alcanza en promedio los 10.3 años de estudio, esto muestra a México como un país de secundaria, lo cual debiera preocuparnos de sobremanera, ya que con este tipo de preparación difícilmente podremos convertirnos en una sociedad del conocimiento, se requiere impulsar una educación de al menos 15 a 20 años. 

Sin embargo, el esfuerzo se puede combinar con un sistema de educación dual, en el cual pudiéramos capacitar a nivel de secundaría a los estudiantes hacia un esquema que les dé la posibilidad a los jóvenes de continuar con sus estudios, o bien ante presiones económicas del hogar acceder a un trabajo técnico. 

Esta reforma debiera ser impulsada para ponerse en marcha en 2024, sin tener que esperar al cambio de administración, este sistema se ha instaurado en algunas escuelas secundarias, la propuesta es generalizarlo para beneficio de todos los jóvenes en el país. 

Este esfuerzo ha sido apoyado por la cooperación alemana, país en donde este tipo de educación ha servido para entrenar a jóvenes que han optado por no continuar con el camino de educación profesional. Se requiere de una revisión del sistema educativo que nos permita  transitar hacia una sociedad del conocimiento.

La otra gran pregunta que surge es cuáles son las reformas requeridas para dar una perspectiva de sustentabilidad al trabajo. 

Se requiere pensar que en medio de las carencias surgió la pandemia, y hoy nos enfrentamos a un futuro más complejo para los trabajadores. 

Esto es resultado de un esquema sumamente complejo, agravado por la pandemia, en donde el trabajo a distancia impulsó cambios profundos en el mercado laboral, en donde surgieron los nómadas digitales, los cuales trabajan desde el hogar o desde un café y resuelven problemas a distancia. 

Estos nómadas no es lo mismo que los trabajadores que tuvieron que sujetarse durante la pandemia al trabajo por zoom por alguna restricción y que posteriormente se han tenido que mantener en un sistema dual de oficina y a distancia. Los nómadas en cambio aceptan trabajos múltiples y todo lo resuelven a distancia.

 La cuestión es que esto se complica porque si bien se han publicado dos decretos buscando regular este mercado, no se ha hecho ningún estudio a profundidad por parte de las autoridades laborales para indagar cómo están funcionando estos trabajos, y tratar de contestar las preguntas que nos hacíamos al principio, que es cómo evitar un futuro precario para los jóvenes. 

Esto va más allá de definir a los trabajadores en formales e informales, sino que se trata de rediseñar la legislación laboral para dar cabida a todos los jóvenes que hoy por hoy están aceptando reglas de lo más disímil y que son los que construirán el futuro del país. 

Es necesario rediseñar al país, en una perspectiva más amplia, el mundo cambió, pero cuesta mucho cambiar las normas para ese nuevo mundo que requiere pensarse para evitar la precariedad laboral y asegurarnos que las condiciones de trabajo de los nómadas digitales les permita pensar en tener un futuro que les permita trascender generacionalmente.

Información publicada en: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/clemente-ruiz-duran1/2023/07/12/poblacion-repensando-el-futuro-para-evitar-la-precariedad/

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