Por Sugeyry Romina Gándara

06/08/2023 

Profesores de asignatura e investigadores denunciaron el “desmantelamiento” de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) a causa de la precarización laboral, reducción de matrícula, desatención a la infraestructura y cierre de materias optativas.

Ciudad de México, 6 agosto (SinEmbargo).- La precarización laboral, reducción de la matrícula escolar, desatención a la infraestructura de la escuela, despido “injustificado” y el cierre de materias optativas, poco a poco están llevando al desmantelamiento de la Escuela Nacional de Antropología (ENAH), denunciaron profesores de asignatura e investigadores.

Los docentes acusaron que las autoridades, en particular el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tienen en el abandono y olvido a la escuela que forma a los profesionales para la preservación y estudio de la Antropología e Historia.

SinEmbargo buscó desde el miércoles la postura de esta institución en relación a estas denuncias, pero al cierre de esta edición no obtuvo respuesta.

“En realidad nosotros decimos casi siempre que la ENAH parece estar en un proceso de desmantelamiento, ya que no ha habido mejoras sustantivas en más de 30 años. Al contrario, las condiciones laborales y de las instalaciones simplemente están en el abandono”, expresó José Alfredo Flores, arqueólogo y maestro de asignatura por al menos 11 años en la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

José Antonio Tello, también profesor de asignatura, detalló a este medio que “la escuela está muy sola, triste y abandonada. La ENAH existe porque resiste, es una consigna que tenemos muy clara”.

Profesores de asignatura de la ENAH destacaron que ellos son los que enfrentan los salarios más bajos y carecen de prestaciones básicas como seguro médico y préstamos, de las que sí gozan los profesores de tiempo completo. Asimismo apuntaron que, a pesar de llevar años brindando su servicio, se les niega la basificación y se les limita en cuanto a la proyección académica, lo que termina por afectar su estabilidad laboral y desarrollo profesional.

“Si comparamos lo que ganan otros sectores precarizados, como profesores de asignatura de la UNAM, del Politécnico, de la Universidad de la Ciudad de México, nosotros ganamos todavía menos que cualquiera de esas universidades”, lamentó el profesor Flores.

José Flores es un profesor especializado con un doctorado en estudios mesoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México, y como maestro no gana ni los 4 mil pesos al mes.

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“En esos 11 años que he sido profesor, no ha habido un incremento sustantivo del salario, más allá de unos cuántos pesos. Por dar ocho horas de clase a la semana, gano alrededor de 3 mil 100 pesos y tengo un grado de doctor”, narró.

En la UNAM, un profesor por asignatura gana por hora ya que no cuentan con un contrato definitivo, y varía su nivel de contratación. A un catedrático se le puede asignar una o más clases, y cada una implica regularmente cuatro horas a la semana.

El promedio salarial de los profesores de asignatura, según ha informado Alfonso Bravo Olivares, maestro de la Facultad de Estudios Superiores Aragón (FES Aragón), es poco más de 4 mil pesos al mes en promedio, es decir, que trabajan, sin considerar estímulos, al menos 36 horas al mes, lo que representaría 9 horas a la semana o, tres grupos o asignaturas.

El catedrático de tiempo completo, en tanto, está contratado para dar, en teoría, al menos 40 horas de clase al mes, pero en los hechos y en la práctica no imparten esas 40 horas.

El contrato colectivo de trabajo del AAPAUNAM consultado en la página de transparencia de la UNAM detalla que un profesor de asignatura gana 420 pesos por hora/semana en el nivel A, y 477 pesos en el nivel B.

De acuerdo con el Tabulador de sueldos de personal catedrático de la UNAM (2021-2013), un profesor de tiempo completo, que debería de cubrir 40 horas, gana al mes sin estímulos en Nivel A, 16 mil 062 pesos; Nivel B, 18 mil 070 y Nivel C 20 mil 32.

Si se toma en cuenta el tabulador, los profesores de tiempo completo (A, B y C) ganan por hora 401, 450 y 508 pesos, respectivamente. Al comparar el ingreso por hora, sin tomar en cuenta los estímulos, de facto los profesores de carrera ganan al menos entre tres a cuatro veces más.

En el caso de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), la situación no es diferente, y los salarios de los profesores de asignatura varían según su grado académico. Aunque un profesor con doctorado podría ganar alrededor de 3 mil 400 pesos, muchos prefieren no solicitar el pago por tabulador debido al temor de no ser contratados ya que la universidad tiene un porcentaje limitado de presupuesto para pagar a profesores con doctorado.

“Lo máximo que podría ganar un profesor si se le reconoce el tabulador de doctor sería alrededor de 3 mil 400 pesos, máximo. Por ejemplo, yo soy doctor, pero cobro como maestro, porque ahora lo que nos están diciendo las autoridades es que como tienen un porcentaje limitado para pagar doctores, si yo pido mi retabulación para que me paguen como doctor, corro el riesgo de que no me contraten porque como ‘no hay dinero para pagar doctores, entonces pues usted sabe si hace cambio de tabulación’. Así están las cosas”, detalló.

En la ENAH, de acuerdo con José Flores, hay al menos de 90 a 95 profesores de tiempo completo basificados y profesores de asignatura. Según la última notificación oficial, hace dos años eran 317 profesores de asignatura, pero en realidad no se sabe porque no hay cifras oficiales.

“Hasta hace cinco años éramos un promedio de 400 profesores de asignatura, variaba de semestre a semestre y de alumnos de generación; a veces éramos 450, a veces el número más bajo era 375, pero desde hace cinco años hubo una reducción presupuestal al INAH y eso tuvo un impacto en la reducción presupuestal de la ENAH. Entonces, ¿quién paga eso? Los profesores de asignatura”.

Flores reiteró que los profesores de asignatura no han experimentado un incremento sustantivo en sus salarios por un largo del tiempo. A pesar de dedicarse a actividades académicas similares a las de los profesores de tiempo completo, como prácticas de campo y asesorías para tesis, también se les niega el reconocimiento y la proyección académica que merecen.

RETRASOS DE PAGOS

Otro de los problemas al que se enfrentan los profesores de asignatura de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) son los constantes retrasos en el pago de sus salarios. El pasado semestre, se vieron obligados a realizar un paro de cerca de 5 días debido a que no recibían sus pagos de manera oportuna.

De acuerdo con el testimonio de los docentes, existe un retraso sistemático por parte de las autoridades en lo que respecta a la firma de los contratos y al pago de los salarios. Siempre están en incertidumbre y temor de que, si no reciben el pago de tres quincenas después de iniciar el semestre, ya no les será entregado ya que no se pueden realizar pagos retroactivos de acuerdo con la Ley.

Además, los profesores señalan que las autoridades limitan y retrasan la firma de los contratos, lo que afecta directamente el tiempo en que reciben sus salarios. Si la firma se retrasa, también se retrasa el pago y, en muchos casos, esto resulta en una situación difícil para los profesores de asignatura que dependen de sus salarios para cubrir sus necesidades básicas.

“Siempre hay este retraso sistemático en la firma del contrato y en que no nos pagan. Y si no nos pagan por tres quincenas después de iniciar el semestre, pues ya no nos las van a pagar porque no se puede pagar de manera retroactiva, pero ellos son los que limitan y retrasan la firma de contratos así como los pagos y luego, si se pasan de más, pues no pueden hacer nada, porque por Ley no pueden pagar retroactivo”, detalló José Flores.

José Flores también apuntó que los profesores de asignatura no pueden hacer más actividades porque la misma normatividad del INAH niega su derecho a la proyección académica.

“La propia reglamentación dice que podemos dar más de tres cursos, hasta cuatro, pero en realidad nos niegan siempre ese tercer curso. Son pocos los profesores de asignatura que pueden dar más de tres cursos, y excepcionalmente son aquellos que dan cuatro cursos, pero son casos en los que están cercanos a las autoridades”, expresó Flores.

Además, los académicos consultados explicaron que hay un reglamento del INAH, conocido como “revseo”, que establece el derecho a la promoción para los profesores de asignatura. Sin embargo, este derecho ha sido negado de manera sistemática bajo el argumento de que no tienen plaza definitiva. A pesar de que el propio reglamento reconoce el derecho a la basificación para aquellos trabajadores que llevan más de 6 meses, este derecho ha sido negado de forma reiterada durante muchos años.

“Se nos escamotea siempre el reconocimiento de nuestros derechos. Muchos profesores de asignatura hemos señalado que debe haber un incremento salarial de emergencia, por lo menos del 100 por ciento, aunque no se nos cambie la categoría de profesor de asignatura. Al mismo tiempo, hemos demandado que se nos basifique por justicia laboral. No puede ser que profesores de asignatura que llevamos dando clases desde hace 10, 20, e incluso cerca de 30 años, estemos caracterizados por la inestabilidad laboral y los bajos salarios”, recalcó Flores.

El catedrático Jesús Tello coincidió en que, además, son las académicas y las autoridades administrativas las que deciden las plantas o si dan más materias a los profesores. “Aquí funciona si le caes bien a las academias te dan plaza, sino no”, dijo.

“NO HAY RECURSOS”

El INAH justifica la precarización de los profesores de asignatura argumentando que no hay recursos económicos disponibles, alegando que la institución enfrenta restricciones financieras debido a las políticas de austeridad del Gobierno. Esta política, denunciaron los entrevistados, ha llevado a una reducción significativa en el número de profesores de asignatura, con cerca de 100 despidos ocurridos en los últimos cinco años, en comparación con los cerca de 400 profesores que solían trabajar en la ENAH hace cinco años.

“Entonces, nuestra actividad académica está marcada por la inestabilidad laboral, porque no sabemos cuándo se nos va a quitar un curso o si cada semestre se nos va a dar el curso que estamos solicitando y que hemos dado durante muchos años”, detalló José Flores, quien forma parte de la Coalición de maestros de asignatura que han tratado de sindicalizarse sin que la INAH les reconozca la sindicalización.

La ENAH tiene un Banco de Horas que debería destinarse exclusivamente para pagar a los profesores de asignatura, explicaron los maestros. Sin embargo, este recurso se ha estado utilizando para remunerar a laboratoristas, jefes de carrera e incluso para adquirir insumos para la escuela.

Explicaron que esta situación se debe a que no ha habido una actualización ante la SHCP (Secretaría de Hacienda y Crédito Público) sobre la estructura que ha surgido en la ENAH, y debido a esto, dicha estructura no está oficialmente reconocida por Hacienda. Como resultado, no se destinan los recursos adecuados para pagar a los profesores de asignatura, y se ha priorizado el pago de otros puestos y burocracia que han ido creciendo en la institución.

“Siempre nos reconocen como trabajadores eventuales, siempre estamos a expensas de que algún profesor de tiempo completo nos quiera quitar la materia. Estamos a expensas de que no llegue otra persona que se lleve mejor con el coordinador para que nos quiten la materia”, detalló el doctor en historia.

La situación que plantea Flores le acaba de suceder al profesor Jesús Antonio Tello, quien por 28 años ha sido profesor de asignatura en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, pero este semestre le fue retirado el curso de “Historiografía liberal y conservadora” que ha impartido por esos 28 años de manera casi ininterrumpida.

“El pasado miércoles 14 de junio yo me encontraba en la Escuela de Antropología, fui a preguntar a la Academia de Historia, yo soy un maestro que he estado funcionando desde el 94 y acá tengo 29 años en la Escuela de Antropología, ese día estábamos discutiendo con una comisión del INAH, Comisión de la Secretaría de Cultura y de Gobernación, con quienes supuestamente estamos revisando desde el año pasado una serie de situaciones anómalas que se han presentado con respecto a los despidos injustificados. El caso es que cuando fui a preguntar para ordenar mi horario para el próximo semestre, que inicia ahora en agosto, me fue informado que me retiraron mi curso de ‘Historiografía liberal y conservadora’ porque lo pidió un profesor de tiempo completo. Se me informó de manera verbal, nada más. Ni las gracias me dieron después de 28 años de dar esa materia de manera ininterrumpida”, narró Jesús Tello.

Los despidos “sin justificar” son una constante en la escuela, según los profesores. Tello detalló que cada semestre, todos los profesores de asignatura deben presentar propuestas para impartir materias, ya sean optativas u obligatorias. Sin embargo, durante este proceso, se han dado casos de despidos de manera injusta.

“Por ejemplo, el semestre pasado, un compañero de historia que estaba a punto de titularse y era candidato a doctor perdió la materia que impartía sobre estudios de América Latina”, narró.

Esta situación refleja la precariedad laboral que enfrentan los profesores de asignatura en la ENAH, quienes, a pesar de sus calificaciones y experiencia académica, se enfrentan a la inestabilidad y la incertidumbre laboral en cada ciclo académico.

“Hay otras materias que otros profesores han sido despedidos, pero no presentan la denuncia, simplemente los sacan y no quieren dar testimonio, pero cada semestre hay despidos que tienen esta característica de despidos injustificados. No existen documentos, no existe un procedimiento que permita una certidumbre. Yo creo que es utilizado como un ajedrez político donde, si tú no funcionas para la academia o le caes mal a uno de los profesores de tiempo completo, pues van sobre tu cabeza”, detalló.

REDUCCION DE MATRICULA

El retiro de materias a los profesores de asignatura está estrechamente ligado a la reducción de la matrícula escolar en los últimos dos años, situación por la que pasa la ENAH y por  la cual los profesores han denunciado que abona al desmantelamiento de la escuela.

El profesor José Flores explicó que en los últimos dos años se han recrudecido los mecanismos de ingreso, aumentando los porcentajes requeridos para acreditar el examen de admisión, lo que ha llevado a que muchos estudiantes no tengan derecho a ingresar debido a los altos puntajes exigidos.

“También ha habido una reducción de la matrícula escolar. Si se revisan las convocatorias, particularmente de los últimos 2 años, los alumnos que han sido aceptados son un número menor al número de lugares ofertados en todas las licenciaturas. Incluso, se han recrudecido los mecanismos de aceptación de estudiantes”, denunció.

Anteriormente, explicó, existía la opción de una segunda oportunidad para aquellos estudiantes que no acreditaban el examen de admisión en su primera elección de licenciatura. Sin embargo, varias licenciaturas han cerrado dicha posibilidad, lo que ha reducido el número de estudiantes aceptados por generación.

Algunos profesores de asignatura y estudiantes de las licenciaturas de Enología y Ecología Social han luchado para mantener un tope de ingreso y permitir una segunda opción para aquellos que inicialmente fueron rechazados. Gracias a estas gestiones, se han logrado abrir nuevos lugares para algunos alumnos rechazados en el pasado, pero la situación sigue siendo preocupante.

“El semestre pasado, perdón, se pudieron inscribir cerca de 15 estudiantes que habían sido rechazados en su primera opción porque, como lucha de profesores de asignatura y sobre todo de estudiantes, se abrieron nuevos lugares para que varios de estos alumnos que fueron rechazados pudieran inscribirse. Ahora, en este semestre, igual hay un proceso de lucha para que algunos estudiantes puedan ingresar”, destacó Flores.

Los profesores entrevistados consideran que esta reducción de matrícula obedece a una intención de disminuir a la institución.

En el año 2020, de acuerdo con los académicos que denunciaron, las autoridades de la ENAH plantearon cancelar la convocatoria de ingreso para todas las generaciones, situación que también se ha presentado en la Escuela de Antropología del norte de México. Sin embargo, los profesores de asignatura, estudiantes y algunos profesores de tiempo completo lograron detener esa cancelación y proteger la convocatoria para la generación 2021-2024.

“Si usted busca, hay información en la red de que en la Escuela de Antropología del Norte de México este año se cerró el ingreso a la licenciatura. Ahora prácticamente se abren muy pocas materias (optativas) y además las que se abren, se abren sin pago para los profesores de asignatura. Los profesores de asignatura que aceptan esta condición son porque son becarios, están haciendo su maestría, o están haciendo su doctorado, o están contratados por otra forma de contratación”, dijo.

ENAH EN EL OLVIDO

En los últimos años, la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) ha experimentado una disminución progresiva de servicios, recursos e infraestructura, lo que ha afectado tanto a profesores como a estudiantes. Los docentes entrevistados expresaron su preocupación por el abandono de la infraestructura educativa y las dificultades que esto implica para el desarrollo académico y la calidad de vida en la escuela.

La investigadora Tlazoltéotl y el arqueólogo Jesús Tello coinciden en que antes existían espacios funcionales, como un comedor, que fue retirado hace más de 10 años y prometía ser reinaugurado en agosto, pero hasta ahora no ha habido avances significativos en esa dirección. Esto ha llevado a que los estudiantes se vean obligados a buscar alternativas para alimentarse, como recurrir al mercado y gastar hasta 70 pesos en una comida.

“Eso es una salvajada, da tristeza y un coraje porque obligas a que los muchachos tengan que ir a comer al mercado con comidas de 70 pesos para arriba […] El comedor ya demostró su éxito cuando estuvo”, explicó Tello, el maestro a quien le acaban de retirar una materia.

“Pareciera que lo que está pasando en la ENAH es lo que está pasando en el INAH: desaparecerla de a poco. El INAH se va a quedar solamente no como un Instituto de Investigación, sino como una oficina de trámite”, añadió la antropóloga.

La biblioteca también ha sido motivo de preocupación ya que el deterioro del edificio ha alcanzado niveles alarmantes: “La biblioteca de la ENAH tiene serios problemas y está a punto de caerse”.

La falta de recursos para prácticas de campo también es un tema relevante. Los estudiantes se ven en riesgo debido a la carencia de transporte adecuado, teniendo que recurrir a vehículos antiguos y poco seguros. Se ha hecho un llamado para contar con una flotilla de transportes pequeños para facilitar los viajes y garantizar la seguridad de los estudiantes.

“Es una vergüenza que no exista una serie de transportes para las salidas de campo. La escuela de Antropología presume que tiene prácticas de campo, pero esas prácticas de campo son bastante endebles para la gente que sale porque se arriesga, entonces no tenemos ni camionetas, ni camiones apropiados, existen unos camiones tan viejos que se siguen utilizando. Estamos pidiendo que exista una flotilla tanto de transportes pequeños para ir a sitios, museos, lugares cercanos. Estamos haciendo antropología aplicada y no se puede hacer sin este medio de transporte que acaba siendo pagado por los estudiantes. Y que acaba siendo revisado y supervisado por el profesor responsable”, dijo.

Por su parte, Tlazoltéotl recordó que la ENAH también contaba con un espacio que ya no existe: la guardería “La Gallina Pinta”, que resultaba beneficiosos tanto para madres solteras como para quienes necesitaban un lugar seguro para sus hijos mientras estudiaban o trabajaban.

Los maestros destacaron que la ENAH ha sido fundamental para la formación de antropólogos en el país, pero lamentablemente, la actual administración parece seguir un modelo neoliberal que no brinda el apoyo necesario para mantener el prestigio y la importancia de la institución.

“La escuela fue creada en 1938 para el proyecto de un gran Estado nacional y hoy la escuela que está supuestamente viviendo un proceso de transformación, según el Gobierno, pero ahora lamentablemente la escuela está viviendo una crisis con el modelo neoliberal que Diego Prieto representa […]. Ahora resulta que (a la ENAH) quieren triturar los últimos neoliberales que todavía existen ahí; hay una sátrapa de funcionarios que piensan que van a administrar la escuela. Me parece muy grave una situación sumamente delicada”, expresó Tello.

“Recordemos que hay tres instituciones educativas que dependen del INAH, la Escuela Nacional de Antropología, es la Escuela del Norte y la Escuela Nacional. Estas tres escuelas tienen el mismo problema que hasta para poner una cortina es un trámite burocrático”, expresó la investigadora Tlazoltéotl.

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DENUNCIAN REPRESIÓN

Los profesores de asignatura se han congregado en algunos movimientos y han luchado por sus derechos para no les quiten las materias y no se reduzca más la matrícula, así como por servicios que, también se han reducido en la ENAH, sin embargo, esto ha llevado a que haya represalias en su contra, explicaron.

“Y luego, como consecuencia de que nosotros logramos detener esa embestida. El siguiente semestre en los años siguientes, lo que han hecho es una reducción sistemática de estas materias optativas, de ahí que haya una reducción en el despido de cerca de 100 profesores de asignatura”, narró José Flores.

Jesús Tello considera que el retiro de la materia que impartió por 28 años es precisamente parte de la represión por la lucha que ha emprendido.

“Yo creo que no existe un motivo académico o administrativo, yo lo estoy asociando a que es una represalia ante mi actividad política como profesor de asignatura. […] Estoy participando en mesa de negociación y fui uno de los que fuimos a llevarle a Andrés Manuel para que se abriera esta discusión con respecto a los despidos injustificados y otra serie de eventos que Diego Prieto como director de INAH no ha cumplido y ha abandonado a la escuela de manera espantosa. Hoy estamos luchando por los salarios que ganamos de mil pesos”, narró.

Finalmente, Tlazoltéot destacó que la estrategia de la autoridad ha sido dilatar y desgastar el movimiento de resistencia de los profesores de asignatura y estudiantes que luchan por mejores condiciones laborales y la preservación de servicios y espacios educativos.

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