La UAM es una de las universidades más prestigiosas de México; sin embargo, ante las críticas internas promueve prácticas cuestionables

Por Joshua Hernandez

16 de agosto 2023 

El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) acusó que las autoridades de la UAM violan los derechos de sus trabajadores y, para legitimar estos agravios, los acusan de violencia de género. Bajo esta lógica, la organización sindical advierte intereses económicos por parte de unos cuantos ligados a la rectoría.

Como consecuencia del paro de estudiantes de la UAM, ocurrido en 2022, donde las alumnas exigieron que la casa de estudios tomara medidas eficaces contra la violencia de género que eran objeto, la “cúpula dorada” de la Universidad comenzó a aplicar medidas punitivas contra los académicos y administrativos que le resultan “incómodos”.

Por ello, el Sindicato de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) convocó a una rueda de prensa la mañana de este miércoles 16 de agosto. Desde ahí, denunció la sistematización de actos punitivos contra trabajadores de la Universidad; asimismo, destacaron las condiciones en que ocurren, mismas que parecen convenir a la agenda de José Antonio de los Reyes Heredia, rector general de la UAM (2021-2025).

Antecedentes

Las alumnas de la UAM impulsaron una huelga en el instituto para que las autoridades implementen mecanismos contra la violencia de género. El paro de labores duró poco más de dos meses y, en consecuencia, la administración de la Metropolitana aseguró que tomaría medidas para prevenir y castigar la violencia de género sin impunidad.

Asimismo, en colaboración con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), la UAM celebró un convenio para agilizar y garantizar el acceso a la justicia para las alumnas y trabajadoras que sean víctimas de violencia sexual.

La Fiscalía, a través de la Coordinación General de Investigación de Delitos de Género y Atención a Víctimas, creó la la Unidad de Investigación de Delitos Sexuales en contra de alumnado de educación media superior y superior; sin embargo, de acuerdo con lo documentado por el SITUAM, la rectoría lo usa facciosamente.

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Por su cuenta, la UAM instaló unidades de atención especializada en materia de violencia de género en cada uno de sus campus (Azcapotzalco, Cuajimalpa, Iztapalapa, Lerma y Xochimilco). El mecanismo que fue aprobado no deja claro cómo aplicarían las sanciones ni su gradualidad en relación a la presunta falta cometida.

Falsa lucha contra la violencia de género

Es esta última característica en el mecanismo de prevención y castigo a la violencia de género es al que el SITUAM señala como la “herramienta” para que los empleados sean víctimas de abusos laborales y violaciones sistemáticas a los derechos que deberían poder ejercer de acuerdo a sus contratos.

Para entender los mecanismos punitivos es necesario saber que estos se miden por Actas Administrativas, las cuales son el resultado de los trabajos burocráticos ante las denuncias por violencia de género y fijan algún castigo, ya sea suspensión o rescisión de contrato.

Antes de que ocurriera la movilización de las alumnas, de acuerdo con el SITUAM, se promovía un Acta cada dos meses; con el regreso a labores, en el último tramo del trimestre anterior, se promediaron hasta siete Actas a la semana. No obstante, esto no representó necesariamente un avance en el combate a la violencia de género.

Durante la conferencia se informó que en el último periodo se registraron 45 Actas, de las cuales, de acuerdo con el Sindicato, cinco sí ameritaba la sanción mencionada (de hecho, dos fueron remitidos a un reclusorio); sin embargo, las otras 40 se aplicaron a trabajadores “incómodos”, ello porque se atentó contra el personal académico y administrativo que ha manifestado críticas contra la opacidad en el ejercicio de los recursos de la UAM.

Además de detectar que los sancionados suelen ser los que denuncian presunta corrupción en el ejercicio del gasto universitario, se detectó que también se castiga a los trabajadores de mayor antigüedad o se les presiona para que soliciten su jubilación de manera anticipada.

“Este uso arbitrario y abusivo por parte de la administración universitaria de las herramientas que se han construido a partir de las mujeres no sólo violenta los derechos humanos y laborales, también pervierte y desprestigia la lucha”, advirtió el SITUAM.

De las 45 Actas, 43 fueron contra hombres, dos contra mujeres. Además, se especifica que 10 de las 45 terminaron en la rescisión de contrato, de éstas fueron una mujer y nueve hombres; los despidos fueron repartidos entre siete miembros del personal académico y tres del administrativo. No obstante, este es sólo uno de los métodos que aplica la rectoría para oprimir a los trabajadores.

Respecto a la generalidad de la distribución de Actas, también señalaron que 28 fueron aplicadas al cuerpo de académicos y 23 al administrativo.

Otro elemento que presentaron para sostener el uso “a modo” de las Actas por violencia de género fue la concentración de éstas, pues salta a la vista que los planteles de Azcapotzalco y Xochimilco son los que más Actas tiene; asimismo, la unidad Iztapalapa es la que menos tiene y, de acuerdo con la organización de la UAM, es en este último campus donde se concentra lo que llamaron la “burocracia dorada” de la Metropolitana.

Otras violaciones

A propósito de la defensora de los derechos de los académicos y personal administrativo, el Sindicato señaló otros mecanismos coercitivos y engañosos para perjudicar severamente el ingreso de los trabajadores y jubilados de la UAM.

Un engaño que se sigue discutiendo en tribunales fue aplicado durante el periodo de cambio de rector. Cuando Eduardo Abel Peñalosa Castro estaba por dejar la rectoría de la UAM presentó un incentivo económico para la jubilación de los académicos con más años; sin embargo, cuando llegó José Antonio de los Reyes Heredia se canceló.

Asimismo, los contratos temporales de profesores se renuevan muchas veces, a tal grado de que existen maestros “temporales” con más de una década de antigüedad. Esto es una violación a la legislación de la UAM y a los derechos de los docentes, pues la figura temporal se creó para cubrir de manera provisoria las vacantes que existan entre la plantilla de maestros.

La nula posibilidad de generar antigüedad en su empleo afecta profundamente los derechos de los trabajadores. Por ejemplo, las suspensiones por Actas Administrativas, en caso de que sea un profesor con una antigüedad menor a 15 años, serán más severas (de tres a 12 meses).

El prestigio de la UAM en riesgo

La UAM es una de las universidades más reconocidas en México y el mundo, Shanghai Ranking ubicó a la Metropolitana como la cuarta mejor de la república y entre el lugar 901 y mil del planeta, donde destacó su relación entre la matrícula total con las inscripciones a posgrado; sin embargo, el no contar con personal de planta, pone en riesgo la calidad educativa, pues los profesores podrían fugarse para buscar un trabajo con mejores prestaciones.

Finalmente, el SITUAM advirtió que continuará en pie de lucha y espera “desenmascarar” la fachada que promueve de manera facciosa el combate a la violencia de género para oprimir a sus trabajadores críticos.

Información publicada en: https://www.publimetro.com.mx/nacional/2023/08/16/sindicato-de-la-uam-advierte-acoso-laboral-por-uso-faccioso-de-investigaciones-por-violencia-de-genero/

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