Por Patricia López Suárez  

Ciudad de México, octubre 16.- La subcontratación laboral u outsourcing es una práctica frecuente en México, y significa la externalización de actividades y funciones que las empresas previamente realizaban de manera interna.

Es parte de una estrategia de fragmentación que permite a las firmas enfocarse en sus competencias centrales, dejando en manos de proveedores externos las tareas consideradas periféricas, explicaron expertos reunidos en la UNAM.

“A partir de la década de 1980, la subcontratación ha sido una práctica extendida en el contexto del neoliberalismo y la globalización”, comentó Redi Gomis Hernández, profesor-investigador de El Colegio de la Frontera Norte.

Durante la charla virtual Subcontratación en México: resultados e interrogantes a dos años de la reforma, ofrecida dentro del Seminario de Estudios del Trabajo y Desarrollo Social de la Facultad de Economía (FE) de la UNAM, el doctor en Ciencias Sociales reconoció que, con la reforma a la Ley Federal del Trabajo de 2021, en México se ha frenado bastante esta práctica, pero aún existen atajos para evadir la ley laboral y la protección total de los trabajadores.

Gomis Hernández definió dos tipos de subcontratación: la de producto o servicio, en la que se encarga a terceras partes la producción de algún bien o la prestación de algún servicio, ya sea para ahorrar costos, obtener un servicio o productos de mejor calidad, o porque la empresa no los puede desarrollar.

El segundo tipo es la subcontratación laboral, es decir, cuando se encarga a un tercero el suministro de trabajadores, y los empleados estarían bajo una doble subordinación: las tareas son asignadas y supervisadas por la empresa contratante, mientras que su relación laboral formal es con la empresa contratista, agregó.

Mencionó que la reforma laboral de 2012 aceleró el outsourcing, pues hubo un crecimiento abusivo de la subcontratación. “Se afectó a los trabajadores con un registro en el Instituto Mexicano del Seguro Social con salarios menores a los realmente percibidos, simulación en la relación laboral e inseguridad en el empleo (lo que afecta a la jubilación a largo plazo) y una afectación a la hacienda pública, pues se evaden impuestos, hay defraudación fiscal y competencia desleal con empresas que sí cumplen”.

El especialista recordó que desde 2012 se intentó reformar la ley aprobada por diferentes partidos y dirigentes sindicales. “En 2020 se dio un intenso debate en medios políticos, con un protagonismo importante de la presidencia de la República. En noviembre de ese año se presentó una iniciativa de ley, a la que se opusieron la mayoría de las asociaciones patronales; pero tras una negociación, el gobierno logró persuadir a las asociaciones de empleadores más importantes. En abril de 2021, empleadores, gobierno y sindicatos firmaron una ley en una ceremonia pública”, resumió.

Alfredo Hualde Alfaro, también profesor- investigador de El Colegio de la Frontera Norte, indicó que la reforma laboral de 2021 a la Ley Federal del Trabajo prohibió la subcontratación laboral y solamente autorizó servicios u obras especializados, que no pueden formar parte del objeto principal de la empresa contratante.

Estimó que un logro fue la elaboración del Padrón Público de Contratistas de Servicios u Obras Especializadas, organizado y avalado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, así como implementar severas sanciones, tales como: elevadas multas y penas de cárcel para las empresas que incurran en violaciones a las nuevas regulaciones.

A dos años de dicha reforma, el experto Hualde Alfaro consideró que en el mercado de trabajo una parte importante de trabajadores dejaron de estar contratados por outsourcing.

Dijo que la cantidad de empleadores en servicios especializados se acerca a los 140,000, lo que representa un 15 por ciento del total de los empleadores.

Opinó que la reforma laboral ha sido positiva para atacar la subcontratación, pero advirtió que las prácticas evasivas y de simulación laboral no se acabaron con la reforma.

Al comentar la charla, Clemente Ruiz Durán, profesor de FE, señaló que en México vivimos en un marcado laboral fragmentado, donde el 60 % de los trabajadores están en la informalidad y el 40 % tiene empleos formales.

“La reforma laboral tiene avances para este segundo segmento, pero la simulación no se ha acabado. La subcontratación es un mecanismo perverso”, finalizó.

Información publicada en: https://monitoreconomico.org/noticias/2023/oct/16/en-mexico-el-outsourcing-se-ha-reducido-pero-aun-hay-atajos-para-evadir-la-ley/

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