10 acciones para fomentar la equidad de género en el ámbito laboral


  • En México existen 44% de mujeres con actividad económica, cifra inferior al 76% de los hombres; esta diferencia implica un margen de oportunidad respecto a la posibilidad de lograr un mayor crecimiento económico.
  • Hay 10 propuestas para avanzar en la complementariedad entre hombres y mujeres en el ámbito productivo, indica el Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del IPADE Business School.
  • Las 10 acciones, que provienen del IMCO, prevén desde medir y visibilizar las brechas de género de las instituciones federales hasta transparentar datos con perspectiva de género en la iniciativa privada.

Según la encuesta de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México existen 44% de mujeres con actividad económica, cifra inferior al 76% de los hombres. Esta diferencia implica un margen de oportunidad respecto a la posibilidad de lograr un mayor crecimiento económico, que se podría derivar de la mayor participación de las mujeres en actividades remuneradas.

En fechas recientes, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) publicó el documento titulado “Diez acciones para la equidad de género en el mercado laboral”. Como su nombre lo indica, incluye 10 propuestas para avanzar en la complementariedad entre hombres y mujeres en el ámbito productivo. Las acciones se clasifican en: Gobierno y Sector privado, de acuerdo con el área en donde sería conveniente implementar la acción.

1. Avanzar hacia un Sistema Nacional de Cuidados asequible y de calidad:

Las mujeres, en general, cubren el rol de cuidadoras de hijos, padres y en su caso suegros en edad avanzada, así como personas enfermas o con discapacidad al interior de sus familias.

La contribución de las mujeres va más allá del tiempo dedicado a una labor sin duda ardua, que incluye el bienestar psicoemocional de grupos vulnerables y de la propia mujer. Considerando que el cuidado de los integrantes de la familia o de la comunidad cercana es invaluable, y la compasión y el amor por quienes están sufriendo también son elementos fundamentales, contar con un sistema de cuidados podría facilitar el tiempo y el esfuerzo dedicado a estas labores.

2. Fomentar la corresponsabilidad en los hogares:

Con base en la investigación “Trabajo decente” del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección (CIMAD) del IPADE Business School, las mujeres cuentan con 12 horas libres a la semana menos que los hombres.

Las mujeres mexicanas son las que más dedican tiempo a las laborales no remuneradas en America Latina con base en la comparación realizada por Kaplan y Piras (2019). Los hombres casi no destinan tiempo a las labores del hogar.

Modificar la cultura actual hacia la corresponsabilidad e integración de los hombres en las labores del hogar facilitará la decisión de inclusión femenina en el mercado laboral. Por ejemplo, respecto al punto anterior, el cuidado de quienes más lo necesitan se puede compartir entre hombres y mujeres.

Por otra parte, habría que considerar que, de acuerdo con el Censo más reciente de Población y Vivienda del Inegi (2020), casi un tercio de los hogares están encabezados por una mujer. En este sentido, la corresponsabilidad en el hogar puede venir de los distintos integrantes de la familia incluyendo los hijos en la medida de sus posibilidades, así como de la familia extendida de manera comprensiva.

3. Promover alternativas de educación flexible para mujeres:

Los jóvenes que no estudian, ni se capacitan, ni trabajan representa 19.1%, con cifras al 2021. Si desglosamos este dato por género, las mujeres tienen mayor incidencia, siendo 28.2% aquellas que en el rango entre 15 y 24 años se encuentran en este grupo, en comparación con 11.3% reportado para los hombres.

La opción de la educación flexible es atractiva tanto para mujeres como hombres, sin embargo, las mujeres podrían usarla con mayor frecuencia y reducir esta brecha, para evitar que incremente la deserción escolar o la entrada tardía al mercado laboral por atender asuntos de tipo familiar o para realizar labores domésticas.

4. Generar información con perspectiva de género:

México ha avanzado en las estadísticas relacionadas con la equidad de género. No obstante, se requiere un mayor esfuerzo para generar estadísticas que vayan con los tiempos actuales. Por ejemplo, la brecha digital entre hombres y mujeres, entre otras temáticas que den respuesta a los retos de género derivados de la Cuarta Revolución Industrial.

5. Medir y visibilizar las brechas de género de las instituciones federales:

Conocer las brechas de ingreso entre funcionarias y funcionarios ayudaría a identificar barreras y eliminarlas en el corto plazo. También contar con datos anuales del número de mujeres y hombres por niveles jerárquicos permitiría ver los avances y retroceso en el tema.

Con relación al sector privado el IMCO sugiere estos 4 puntos que a continuación se analizan:

6. Transparentar datos con perspectiva de género:

Las áreas de recursos humanos en varias empresas deberían contar con indicadores de género. Sería provechoso darlas a conocer como un medio de atracción y retención del talento. Además, ese conocimiento podría compartirse con otras empresas para generar sinergias positivas respecto a la inclusión a nivel industrial.

7. Realizar autodiagnósticos para medir brechas de género:

Conocer los beneficios, las barreras y las expectativas distintas que existen entre las mujeres y los hombres permiten generar políticas y programas adecuados para todos los colaboradores. Estos diagnósticos pueden ser generados por las mismas áreas de recursos humanos y brindarles un mejor conocimiento de las necesidades del personal.

8. Impulsar políticas de integración vida-trabajo:

Tanto mujeres como hombres enfrentan desafíos en la conciliación de los aspectos familiar, personal y laboral. Las empresas pueden fomentar esquemas de trabajo como home-office, horarios flexibles, trabajo híbrido, convenios con guarderías y escuelas con horarios extendidos, entre otros. Estos esquemas son de fácil implementación, bajo costo e incrementan la productividad y el compromiso de los colaboradores.

9. Ampliar los permisos de paternidad:

Los permisos de paternidad tan extensos como los de maternidad han fomentado la equidad al interior de las empresas. Por lo general, estas empresas suelen tener mayor atracción de talento, sobre todo entre los jóvenes y sus niveles de productividad pueden incrementarse.

10. Promover la certificación de igualdad laboral:

Las empresas que optan voluntariamente por certificarse en la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y No Discriminación NOM-025) se benefician al fortalecer la lealtad del personal, suelen tener un mejor desempeño económico derivado de un mayor desarrollo de su capital humano y generan ambientes laborales incluyentes que fomentan la innovación. Este punto, al igual que el punto 7, se pueden implementar a través de una auditoría en la materia, un esquema de comunicación adecuado y la implementación de las políticas y procesos ligados con estos temas.

Implementar estas acciones contribuirá a una mayor equidad en el ámbito laboral, así como fomentar el respeto y la complementariedad entre mujeres y hombres.

La inclusión de visiones y análisis distintos a las problemáticas empresariales y sociales genera mejores diagnósticos y propuestas de solución más acertadas. Por ello, la equidad de género en el mercado laboral debe ser una prioridad a nivel gubernamental, para la sociedad civil y en el sector privado.

*Directora del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del IPADE Business School.
**Investigadora Sénior del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del IPADE Business School.

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