Por Marcelo Di Stefano.

By LATAM GREMIAL

2 de noviembre de 2023

EL CONFLICTO:

El conflicto sobre el derecho a la huelga ya lleva más de 10 años bloqueando el funcionamiento pleno de los organismos de control de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Desde la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) de 2012, cuando el Grupo de los Empleadores cuestionó la interpretación histórica del Convenio 87 (C87) sobre libertad sindical con relación a la protección del derecho a la huelga, el máximo órgano global del diálogo social se encuentra detenido, paralizado, en un punto central de su misión institucional.

Una presentación simplificada del conflicto sería la siguiente:

Desde hace 11 años que los actores sociales, junto a la Oficina de la OIT, vienen intentando encontrar una solución al conflicto mediante el diálogo social sin lograr un acuerdo, y es lógico que así sea, no hay un punto intermedio en lo que se discute, se trata de saldar una cuestión jurídica de fondo. La falta de acuerdos llevó a explorar las soluciones previstas en el propio Estatuto de la OIT que contempla la consulta a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), o el establecimiento de un tribunal interno.

LA POSICION DE LOS TRABAJADORES:

El Grupo de los Trabajadores entiende que la disputa debe ser resulta sin más dilación, y es por ello que impulsa el tratamiento de la situación en una reunión extraordinaria que el Director General ha convocado para el día 10 de noviembre de 2023. Los trabajadores cuentan con el apoyo de los gobiernos de 36 países (Estados miembros de la Unión Europea e Islandia y Noruega, Angola, Argentina, Barbados, Brasil, Colombia, Ecuador, y Sudáfrica) que se expresaron en el mismo sentido.

Concretamente lo que solicitan los trabajadores es que se remita la controversia a la Corte Internacional de Justicia para que se expida a través del mecanismo de la “opinión consultiva” sobre si el derecho a la huelga se encuentra contenido en el Convenio 87.

La cuestión no es tan sencilla como parece, el Consejo de Administración de la OIT -órgano tripartito- debe aprobar una Resolución que ordene la remisión a la CIJ, y debe formular la o las preguntas que conforman el tema desiderum. La Oficina Internacional del Trabajo preparó un informe en el cual pone sobre la mesa la posibilidad de realizar 2 preguntas:

Veremos como siguen las conversaciones, pero creemos que la segunda de las preguntas no corresponde, la tarea de los expertos resulta de imposible cumplimiento si se le niega la capacidad de interpretación, y esto debilitaría absolutamente al sistema de control de la OIT.

EL CONTRAATAQUE DE LOS EMPLEADORES:

Los empleadores no se quedaron con los brazos cruzados cuando vieron que los trabajadores estaban dispuestos a ir a la CIJ y presentaron al Director General de la OIT la petición para realizar una reunión extraordinaria del Consejo de Administración con el objeto de incluir urgentemente un punto normativo sobre el derecho a la huelga para la Conferencia de junio de 2024. Traducido: Quieren evitar que se vaya a la CIJ y quieren que se discuta un “Protocolo” del Convenio 87 que regule los límites y la extensión del derecho a la huelga.

Cuáles son los problemas de la trampa de los empleadores:

LAS 2 REUNIONES EXTRAORDINARIAS DE NOVIEMBRE:

Así las cosas, el Director General convocó a 2 reuniones extraordinarias:

FINAL ABIERTO:

La posición de los Trabajadores es clara, el bloque de los Empleadores está firme, por tanto, quienes decidirán en donde poner el fiel de la balanza son los Gobiernos. El Consejo de Administración de la OIT está compuesto por 56 miembros titulares (28 Gobiernos, 14 Empleadores y 14 Trabajadores) y por 66 miembros adjuntos (28 Gobiernos, 19 Empleadores y 19 Trabajadores), el peso gubernamental es definitorio.

La Confederación Sindical de las Américas (CSA) ha tenido una posición firme, coherente y consecuente a lo largo de esta década de conflicto. Con el liderazgo de Rafael Freire Neto su Secretario General, y el acompañamiento del Equipo Jurídico Sindical conducido por Hugo Barreto, todas las voces de la región defendieron el derecho a la huelga en cada uno de los ámbitos tripartitos de la OIT, y especialmente hacia adentro del propio Grupo de los Trabajadores liderando siempre la posición progresista del movimiento sindical.

Una de las voces fuertes de la región en la OIT, Gerardo Martínez, miembro del Consejo de Administración en representación de los trabajadores, con la sencillez y profundidad que lo caracteriza resumió el fondo del conflicto, y la estrategia del movimiento sindical, señalando que: “en este mundo desigual, los empleadores ostentan ser más poderosos que nosotros, pero en esta casa, la OIT, nosotros tenemos que hacer valer el peso específico de lo que representa la voluntad y la decisión del grupo de los trabajadores de ser parte de una mesa tripartita y de diálogo social. Por eso sabemos que por los medios de la diplomacia los derechos sociales nunca se han logado, hay que mostrar fortaleza, decisión, convicción y estar dispuestos a ir por nuestros derechos. Nunca se ganó un derecho mediante la diplomacia (…) como dirigentes sindicales sabemos que las conquistas son fruto de la lucha”.

Si durante una década no se alcanzó un acuerdo, resulta poco probable que en la próxima semana se encuentre un camino de solución por la vía del diálogo social, aunque la política siempre puede convertir en posible aquello que resulta a priori no conciliable.

https://latamgremial.com/que-pasa-en-la-oit-con-el-derecho-a-la-huelga/

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