Por: GJV/RMS/Comunicación

El pasado mes de febrero  se llevó a cabo la segunda reunión sobre el tema del Diálogo Social, que tiene como objetivo construir un espacio de reflexión que apunte a lo que nosotras y nosotros pensamos como el diálogo social para fortalecer acciones, con la visión de las trabajadoras y los trabajasdores sindicalistas, y  generar condiciones que permitan que México no siga simplemente adoptando y adaptándose a un futuro que jamás hemos diseñado. 

La reunión que fue convocada por la  Red de Mujeres Sicalistas (RMS) contó con la participación del doctor Jorge Mario Sandoval Cazazos, autor del texto El diálogo social en el ámbito laboral, editado por la (RMS) quien destacó que el proceso de legitimación de los contratos colectivos de trabajo no se completó “sabemos que lo que se cubrió fue apenas un 13 o 15 por ciento del conjunto, pues de los contratos sabemos que un 80 por ciento de esos eran fantasmas, pero ahí estaban, formaban parte del cuadro legal”  sañaló.

¿Qué pasó con el resto? Pregunta el Dr. Sandoval. Pues el resto se dice que ya está. Entonces, todos esos contratos colectivos de trabajo que no pudieron ser legitimados, pero que sin embargo fueron evidenciados y en principio anulados, curiosamente, no ha causado una reacción, que uno esperaría que causara, de al menos pedirle al gobierno una explicación de por qué deja frustrado un proceso que en principio era un proceso que todos esperábamos que se terminara. Eso no ha sucedido incluso, desde muchos antes antes del T-MEC,  algunas organizaciones sindicales denunciaron el sindicalismo de protección y nada se hizo durante todo este tiempo, podemos decir que desde los años 80 hay intervención sindical pública de muchos sindicatos legítimos, que pedían que eso se hiciera y nunca se hizo, hasta que llegó el  T-EMEC con este condicionamiento y se tiene que hacer.

Para evitar que el Nearshoring sea una nueva versión de la maquila en México, señala Sandoval Cavazos, es decir que nos quedemos en el mismo papel pero con una maquila supuestamente mucho más tecnológicamente avanzada, pero en el mismo papel que estábamos anteriormente, entonces es el momento, justamente, por esta relación con Canadá y Estados Unidos, de generar una propuesta,  de un nuevo tipo de relación de México con norteamericanos, no asimétrica, ya no queremos más asimetrías en términos tecnológicos y productivos con norteamérica, simplemente como una especie de espacio maquilador,  sino queremos generar ya un paso siguiente y es hacer de norteamérica una norteamérica no asimétrica incluyendo a México en otro tipo de relación y generar una serie de condiciones que permitan que tecnológicamente México no siga simplemente adoptando y adaptándose a una tecnología que nunca ha sido nuestra, y a un futuro que jamás hemos diseñado.

Si nosotros dejamos pasar los próximos tres años, que nos faltan para que se renueve el TEMEC, pues habremos desaprovechado una oportunidad, primero de generar una visión propia; dos, generar una serie de tácticas y una estrategia que parece que nuestros gobiernos no tienen. Es el momento de que nosotros, si es que estamos de acuerdo, generemos una plataforma que permita generar una idea de una visión de largo plazo para México, muy distinta hasta la que hoy tenemos y esta es la oportunidad, la oportunidad es esta relación con Canadá y Estados Unidos que hay que aprovecharla de otra manera.

En dónde estamos?, desde dónde partimos?, cuál es la dimensión del terreno inicial que queremos abordar?, es decir, esto del proceso de legitimación de los contratos colectivos de trabajo y todo el conjunto de población trabajadora que está en este momento siendo abordada por todo tipo de organismos y personajes que a veces uno duda que efectivamente estén ayudando a que haya un poco más de conciencia dentro de la población trabajadora sobre la oportunidad que tienen de generar sus propios sindicatos, es el momento de ponerlo en evidencia.

Y por último, pues nada, que una vez que hayamos ubicado muy bien cuál es la dimensión, cuáles son los actores que están interviniendo en esto, qué papel tienen los empresarios, que no es menor, es muy fuerte, muy importante, y quieren también generar su propio modelo de sindicalismo en México Es legítimo?, sí, sí es legítimo, es decir, tienen derecho a ubicar esta imagen que tienen de sindicalismo blanco, amarillo, como le queramos llamar, y que es muy, muy obvio en terrenos del norte, como Nuevo León. Pero por otro lado, esto, hay que hacer ver que ese es un sindicalismo paternalista, no queremos sindicatos paternalistas, queremos sindicatos reales que permitan el fomento de la intervención propia de los trabajadores. 

Y por otro lado, el tema de crear hasta donde podamos, ánimo en la población trabajadora porque no hay quien se haya indignado por este hecho de haber, digamos, talado el proceso de legitimación cuando apenas íbamos en un menos del 20 por ciento de procesos legitimados. 

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