Miércoles 23 de noviembre de 2022

En el marco del Día Internacional por la eliminación de la violencia contra las mujeres. 16 días de activismo contra. la violencia. La Red de Mujeres Sindicalistas y la Fundación Friedrich Ebert, convocaron a un conversatorio con la participación de Claudia Dominguez Hernández de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Rosana Guevara Remos, del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Isabel Lucía Rubio Ramos , de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Aleida Hernández Cervantes en el que mujeres especialistas comentaron los trabajos de investigación.

En el evento realizado en la Casa Rafael Galván de la UAM, las participantes comentaron los trabajados de la la Doctora Claudia Dominguez Hernández: Convenio 190 de la OIT ratificado y Violencia Política contra las mujeres en los sindicatos.

A continuación presentamos un extracto de los cometarios de las expertas:

Rosana Guevara Ramos, Sindicalista del SITUAM y profesora de la UAM

La profesora de la UAM,  señaló que la alarma de violencia contra las mujeres debe seguir actividad, porque como mujeres estamos ante distintos riesgos.

La alarma de violencia contra las mujeres debe seguir actividad, porque como mujeres estamos ante distintos riesgos.

La violencia contra las mujeres en los sindicatos es una realidad hoy. Los sindicatos no son la excepción porque la violencia se exacerba sobre todo cuando llegamos secretarias generales, como fue mi caso, que fui secretaria general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) del 2016 al 2018.

Rosana Guevara Ramos, Sindicalista del SITUAM y profesora de la UAM. Foto: Gabino Jiménez V

Gran parte de los sindicatos en México han sufrido descomposición política y social, y muchas ocasiones la gente no da crédito que en un sindicato universitario se vivan formas de violencia terrible y que en su momento lo que pretendíamos era erradicar dinámicas de corrupción, pactos de impunidad, patriarcales sobe todo entre hombres, y en los últimos años los cambios de gestión a gestión son violentos.

La violencia contra las mujeres en los sindicatos es política, pero también sicológica, verbal e incluso hasta física.

La violencia contra las mujeres es cualquier acción o conducta que cause muerte, daño, sufrimiento físico, sexual, sicológico, tanto en el amibo público como privado. O cualquier acción u omisión basado en su género que les cause daño; o actos abusivos de poder intencional dirigidos a dominar, someter, controlar o agredir de manera verbal, física, sicológica, patrimonial, económica, sexual a las mujeres, como se menciona en la Convención de Belem Do Para y la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

Incluso como se llega a mencionar en las cortes internacionales de derechos humanos, que también consideran los ataques hacia la mujer que tiene como trasfondo la descalificación y una desconfianza sistemática hacia sus capacidades y posibilidades de hacer un buen trabajo o ganar una elección; o toda violencia que tiene por objeto menoscabar o anular los derechos políticos, electorales, incluyendo el ejercicio del cargo, o que se encamina a promover la renuncia al cargo o función que ejerce o postula a la mujer objeto de esa violencia.

Es importante que en la interpretación del por qué se da la violencia, mas allá de los estereotipos, mas allá de elementos de sicología social de imaginarios colectivos, hay un trasfondo que no podemos desconocer y que son las estructuras de poder, tanto en los sindicatos, en los gobiernos y en general en éste país.

Lo que me permitió sobrevivir en el sindicato fue una lectura política y sociológica. Yo entendía muy bien que los golpes no eran hacia Rosana en particular, era hacia la mujer que estaba al frente del sindicato que estaba moviendo todas las dinámica de corrupción que se estaban dando en el sindicato y que se estaban ordenando una serie de cuestiones fundamentales como es la administración de plazas de trabajadores administrativos, con son las cuotas sindicales, las prestaciones que se administran vía contrato colectivo de trabajo, los dineros que llegan del erario publico, que son dineros del Presupuesto de la Federación, que también llegan vía prestaciones al sindicato, y eso es lo que estaba de tras. 

Ese tipo de interpretaciones mas sociológicas, mas políticas nos permiten en su momento entender por qué se da la violencia contra la mujer.

Creo que la mujer, en ese caso, les presenta gran parte de los sindicalistas como una especia de eslabón débil, que no lo somos, por eso hay una especie de ensañamiento contra la mujer. Si ven del otro lado a un hombre igual que ellos, como que le miden un poco, pero si ven a una mujer, son particularmente rudos.

Hay estereotipos, es mujer, no tiene hijos, es atea, vive sola, todo eso cuenta para ellos. No nos ven como mujeres profesionista que elegimos no tener hijos, nuestra religión o no religión y otra serie de cuestiones 

Debemos cuestionar la normalización de la violencia y tomar acciones contundentes de denuncia y compartir la experiencia y cuidar mucho la salud física y mental y cuidar los valores y metas que tenemos como representantes de un sindicato.

La UAM tiene un protocolo contra violencia, pero le ha servido para despedir personal bahorrinas pretextos de violencia o de acoso,, cuando no esta preparada la institución ni tiene las instancias para ese tipo de asuntos.

Hay muchas mujeres sindicalistas, trabajadoras y mujeres en general que están viviendo en este momento situaciones de violencia.

Rosana Guevara Ramos, Sindicalista del SITUAMy profesora de la UAM

Isabel Lucía Rubio Rufino. Suprema Corte de Justicia de la Nación

Estos textos abonan a la reflexión y a la acción.

Las estructuras de poder son muy difíciles de vencer y llevan tanto tiempo que la acción que podemos ir haciendo tiene que ser conjunta y acuerda, por esos estos eventos me parecen necesarias y oportunas.

Comenta el texto del Convenio 190 

Ratificado por México en marzo de 2022 y a partir de su ratificación forma parte del bloque d constitucionalidad en México. Eso significa no solo que el tratado forma parte de la aplicación obligatoria en nuestro país, sino que poco a poco será necesario agregarlo a los mecanismos internos que tenemos. Es decir, armonizarlos para que estos mecanismos sea útiles y eficaces en la atención a la violencia de género.

Sobe el Convenio 190, que gran parte son aportaciones que hace la autora para entender de qué va. Resalto que la autora logra que sea una herramienta pedagógica y una guía para la acción sindical.

Éste retrato de cómo fue ratificado el C190, es muy ilustrativo de cuáles son los obstáculos a vencer ahora.
Como la representación empresarial fue reacia a admitirlo y a veces de manera frontal hablando de que no era necesarios, que no estábamos listos, pero también por otra parte con dilaciones que son comunes de las empresas en México, como hablar de que necesitamos mas preparación y un campo mas fértil para poder ratificarlo, cuando en la materialidad eso significar negarse a avanzar

. Pero fue muy importante la participación del Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo para adoptarlo y finalmente ratificarlo en marzo 2022 y qu entre en vigor en marzo del 2023.

La etapa en la que estamos como que es representativa en la etapa en la queríamos en muchos sentidos. Hubo un periodo como de los 80´s 90´s en los que la necesidad de cambiar las normas era muy clara. Había normas discriminatorias que poco a poco se fueron eliminando y ahora estamos en un panorama legislativo mucho más neutral en el que las mujeres no son discriminadas a través de la ley.

Sin embargo, existen estructuras de poder y existen mecanismos formales que hacen que esa igualdad formal no se convierta en igualdad sustantiva, y creo que identificar ese momento es muy importante, porque incluso de las normas de paridad, por ejemplo, que han sido un éxito en el país y que fueron adoptadas en muchos de los espacios tanto legislativos como judiciales. Pues como vemos la violencia política sigue siendo una realidad de todos los días y en ese sentido creo que es muy importante ver de dónde viene el problema.

Para entender ente problema hay que entender que hay una construcción histórica del derecho y de las instituciones a partir de una visión androcéntrica, lo que quiere decir que las desigualdades y los obstáculos que las mujeres enfrentamos para acceder a la justicia no están representados en esos procedimientos. Y eso tiene que ver mucho con el Convenio 190 que una de sus principales aportaciones es genera mecanismos eficaces de acceso a la justicia en casos de violencia laboral.

Ese ha sido un problema que se ha presentado en muchos ámbitos. En la vía penal individualiza el problema y hace pensar que el problema de la violencia de género se trata de una persona violenta en contra de otra, y eso no permite visibilizar que la violencia de género se da en un contexto específico, en el que a partir de pactos de complicidad y de impunidad esa violencia es posible. Es decir, no podemos ni atender, ni erradicar la violencia si no lo entendemos como un fenómeno estructural, que no requiere una atención individual, sino una atención integral y que responda también a la justicia restaurativa.

Es decir, en la violencia laboral, como en otros temas desde el feminicidio hasta la violencia sexual no se trata de castigar a una sola persona y que con eso se acabe el problema. Se trata más bien de entender que la violencia se reproduce, en menor o mayor grado, entonos los espacios públicos y privados.

Y por eso el C 190 que presenta la necesidad de implementar mecanismos y como lo comenta Claudia Domínguez, la autora, estos mecanismos tiene n que ir más allá.

Por otra parte habla de las reglas que se usan en la vía civil, que frecuentemente se lleva por ese lado, la responsabilidad civil para solucionar problemas que en primer lugar tendrían que solucionarse a partir del entendimiento de una relación desigual entre el trabajador y el empleador o la trabajadora y el empleador, para poder acceder a mecanismos más equitativos.

Sobre estas reglas sobre el procedimiento me gustaría comentar que desde un entendimiento constitucional del problema, estas reglas del procedimiento están creadas a partir de no entender los obstáculos que ciertos grupos enfrentan para acceder a la justicia. Por ejemplo en el caso de trabajadoras este asunto fue estudiado en la Corte para que a partir de los casos de mujeres embarazadas que en muchos casos eran despedidas y los empleadores argumentaban que no era el embarazo el motivo del despido, sino que eran otros argumentos como el que se cerró la plaza, o ya no tenían presupuesto u alguna otro motivo no relacionado. O en todo caso que la trabajadora había renunciado y presentaban como prueba la renuncia firmada por la trabajadora.

Este caso es ilustrativo de lo que se ha hecho para entender el proceso a partir de otra perspectiva. La Corte empezó a preguntarse cómo una mujer embarazada renuncia a un trabajo que le da prestaciones par llevar a cabo su embarazo y para tener un parto en un servicio médico público. A partir de ese razonamiento que resulta muy evidente el por qué una persona renunciaría cuándo esas prestaciones le hacen más fácil la vida, pues no tenía sentido.

Revertir esas cargas de la prueba ha sido muy útil para entender que acceder a la justicia no es lo mismo para todas las personas, pero también para entender que si no cambiamos las reglas del procedimiento es muy complicado garantizar en igualdad ese acceso a la justicia para todas las personas.

Lo que propone Claudia Domínguez, del cambio de la regla dinámica de la prueba es parte de los aportes del Convenio 190 y de los aportes que justamente ya en aparte de implementación de la parte del convenio que sugiere la otra son muy importantes, no solo recoger los datos, sino pensar ahora cómo esos procedimientos en la vida real, no solo en los ámbitos jurisdiccionales, que por una parte es fundamental que en lo jurisdiccional las personas estén preparadas y que tengan perspectiva de género, pero también que veamos el conflicto a partir de la justicia restaurativa. No solo cambiamos las reglas del procedimiento, ahora qué hacemos con la reparación, qué hacemos con la sanción para que esa reparación y sanción no sea individual y para que pueda generar un impacto significativo, que pueda modificar las dinámicas, que pueda modificar esos pactos de impunidad y que también genere condiciones en las que sea difícil revertir esos avances.

Otro tema que trae el C190 que es importante es el abordaje de la violencia familiar como un problema que tiene que ver con la violencia laboral. Esto lleva a una pregunta más teórica, pero mas profunda. ¿Esa división entre la vida pública y la vida privada es una división que frecuentemente daña el acceso a la justicia de las mujeres, porque pensar en el ámbito público y privado como una cosa separada, no permite pensar que la violencia se reproduce de muchas formas, pero que además, se ayuda a reproducir entre uno y otro ámbito.

El C190 trae a colación los costos de la violencia no solo en temas individuales, sin o cuánto le cuesta a la empresa la violencia familiar, y esa es una pregunta muy pertinente porque la violencia familiar genera ausencias en el trabajo, menor desempeño laboral. Esta visión puede estar basada en la producción, pero además en la calidad de vida de las personas y específicamente de las mujeres.

Isabel Lucía Rubio Rufino. Suprema Corte de Justicia de la Nación

Romper la cortina entre un ámbito público y un ámbito privado nos puede ayudar a entender cómo un espacio nos puede ser útil para entender cómo terminar la violencia en otro espacio. No solo para aquellos casos que por ejemplo la y el empleado son pareja y la violencia se reproduce en el espacio laboral, sino para aquellos casos en que un ambiente laboral que genera condiciones de seguridad y que genera un ambiente de respeto y dignidad puede ser un campo fértil para terminar con esa violencia en el ámbito privado.

El texto nos ayuda a entender que las temáticas de corresponsabilidad en el cuidado y en la crianza de hijas e hijos no son un tema priva, son un tema público. Porque la forma en que las mujeres acceden al trabajo remunerado no está basado solamente en sus capacidades y necesidades, sino también en su disponibilidad de tiempo. Y entonces creo que a partir del C190 y los textos de Claudia Domínguez podemos entender que esta división frecuentemente resulta poco útil, y más bien cuando la vida privada se trae a la vida pública, en el caso de las mujeres, frecuentemente es en contra de las mujeres. Esas acusaciones que a un hombre no se le harían, esos cuestionamientos que a un hombre no se le harían en el ámbito público como ¿con quién vive? ?cuántos hijos tiene? ¿Cuáles son sus comportamientos en el ámbito privado? En el caso de las mujeres cuando lo privado se trae a lo público funciona más bien al contrario en lugar de cuestionar el por qué las labores de cuidado no están repartidas de forma igual? Esa pegunta ha sido muy difícil llegar a ella, más bien la pregunta ha sido ¿por qué no está cuidando a sus hijos? 

Y en ese mismo sentido las políticas de licencia de maternidad, de licencias de paternidad, de licencia para el cuidado de personas enfermas, no han sido repartidas de manera igual.

Entonces tanto los temas de procedimiento y los temas de las esfera pública y privada son muy importantes para pensar en las preguntas que estamos haciendo y en cómo solucionarlas.

En lo público y privado juegan un papel muy importante, porque la socialización de mujeres y hombres tiene una historia completamente distinta, pero que sí hay preguntas muy pertinentes por hacer . Y el texto y el C190, la implementación en los espacios sindicales pueden ser útiles para ir respondiendo.

Otro mecanismo que resulta muy útil del C190, son las medidas de reparación y de atención inmediata que tiene que ver con los costos de la violencia y con condiciones particulares de vulnerabilidad como los casos de la Covid-19 por el confinamiento en los hogares, no solo reprodujo las horas de trabajo no pagadas para las mujeres, sino que además generó una situación de vulnerabilidad  que frecuentemente, ante la falta e contacto con otros círculos sociales, el trabajo, las amigas, genera una condición de vulnerabilidad más grande para sufrir violencia dentro del hogar.

Estas medidas de adopción inmediata, no solo en materia laboral, sino en otros temas, como las ordenes de protección que están controladas en la Ley General de Acceso a las Mujeres a una vida Libre de Violencia y las leyes estatales, son medidas fundamentales a implementar para que esos procedimientos resulten útiles.

Y es travez, pensar cómo en el procedimiento tradicional que se había pensado para llevar a cabo una controversia laboral no se estaba pensando en todos los obstáculos de alguien que no forma parte de ese sujeto universal, de un hombre que no está enfrentando una violencia económica o una dependencia o la dependencia de sus hijos e hijas. Estas personas obviamente no van a enfrentar esos obstáculos. De ahí la importancia de ir haciendo esta preguntas y sobre todo, ir formando estos mecanismos además de los sindicatos, las mujeres en esta irrupción de lo público que rompe con el rol como de cuidadora en lo privado, como lo plantea Claudia Domínguez, enfrentan una masculinidad dañada a partir de no estar cumpliendo con el rol socialmente aceptado para uno y otro género.

M parece que en ese sentido hacer las preguntas adecuadas es muy importante, pero además accionar como lo hacen las compañeras dentro de los sindicatos, pero que también resulta muy difícil en condiciones históricamente construidas de desigualdad. Por eso las redes de mujeres sindicalizadas son fundamentales para trabajar desde todos los ámbitos.

Me resulta interesante los casos que llegaron a la Corte, de las mujeres embarazadas llegaron a un punto en el que ahora las mujeres aún cuando tuvieron un trabajo por tiempo determinado no pueden ser despedidas si durante ese tiempo están embarazadas, Esta es una protección que hace 20 años era imposible lograr , porque cuando piensas en el sujeto universal el hombre no se enfrentaría a ese problema porque no se embaraza y porque las labores de cuidado no las resiste de la misma manera.

En ese sentido el texto aporta mucho a pensar en los espacios pequeños, en los sindicatos, en las instituciones donde trabajamos, cómo vamos a darle solución a esos temas y no solo a partir delo jurisdiccional. Es necesario pensar que si llevamos todo a lo jurisdiccional, no solomos costos de tiempo, sino los económicos, también afectan de manera diferente para el acceso a la justicia.

Frecuentemente las mujeres en una situación de vulnerabilidad económica donde se quedan sin trabajo, difícilmente van a acceder a un juicio laboral y difícilmente van a acceder a sus derechos, por eso es fundamental que estos mecanismos como ordena el Convenio 190 puedan iniciar desde lo interno y se puedan hacer eficaces desde ahí .

Isabel Lucía Rubio Rufino. Suprema Corte de Justicia de la Nación

Aleida Hernández Cervantes

Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades CEIICH-UNAM

Gracias a la Red de Mujeres Sindicalistas que siempre está en estos trabajos, en estos esfuerzos de convocar, de formar, de ponernos a pensar colectivamente etas problemáticas. Me parece fundamental en un momento en el que estamos pugnando por que nuestras sociedades sean cada vez mas democráticas

Estos textos: Convenio 190 de la OIT ratificado y Violencia Política contra las mujeres en los sindicatos. Tienen toda la relevancia del mundo porque en nuestras realidades tenemos situaciones que tenemos que erradicar como las que vivió como secretaria general Rosana Guevara en el SITUAM.  Es importante porque ninguna mujer que decida representar intereses de la clase trabajadora no debe tener obstáculos para ejercer sus derechos políticos de organización. Ya no debemos estar en un país con esos obstáculos y violencias. Obstáculos que se convierten en violencias. Violencias que están anidadas en las estructuras de poder. Es importante porque, se supone, que estamos en un país con muchas leyes a favor de los derechos de las mujeres, tenemos la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, desde el 200; tenemos una Ley de Igualdad Sustantiva entre Hombres y Mujeres; tenemos una Constitución que aboga por los derechos de las mujeres; tenemos un Convenio 190 que nos da un andamiaje jurídico para atender los casos de acoso y hostigamiento en los centros de trabajo: Tenemos infinidad de instrumentos jurídicos. 

Muchas feministas han estudiado muy bien el marco jurídico de nuestro país y han dicho que no es un problema de leyes lo que tenemos las mujeres, que es un problema de estructuras patriarcales, que es un problema de cultura patriarcal, que es un problema de discriminación contra las mujeres, y de las violencias

En ese sentido e importante tener en cuenta la situación en la que nos encontramos y en la que en la medida que las mujeres nos afectan ciertas condiciones también los hombres en un momento determinado no viven en una sociedad totalmente democrática y va afectando a unas y a otros. Mas a las mujeres.

Los dos textos/documentos permitirán abrir las la conversación sobre las violencias que se viven en los centros de trabajo, en el mundo laboral, en el mundo sindical.

Esto del Convenio 190 que tiene una serie de implicaciones y obligaciones para el Estado, pero también para empleadores y los sindicatos.

El texto de Violencia Política contra las Mujeres en los sindicatos. Un desafío para la democracia en México.La autora Claudia Domínguez Hernández, maestra académica de la UACM y con larga trayectoria en instituciones públicas, organizaciones y activista. Este texto es el primero sobre violencia política contra las Mujeres en los sindicatos. De violencia política contra las mujeres se ha escrito y se ha escrito bien, por eso tenemos la reforma de paridad en todo, pero no se había escrito sobre violencia política contra las Mujeres en los sindicatos

Hay que repensar como han sido los sindicatos en nuestro país. Escudados muchas veces en la independencia, en la autonomía, resulta que los podemos escudriñar poco. Este tipo documentos lo que nos permite es visibilizar lo que sucede al interior de los sindicatos. Poner en el centro, poner en el debate la violencia política que viven las mujeres que se atreven y dicen participar políticamente en los sindicatos.

Aleida Hernández Cervantes, CEIICH-UNAM. Foto Gabino Jiménez

El texto sirve para la formación política de las mujeres sindicalistas. Es un texto que recomiendo para que en los sindicatos las mujeres y los hombres lo discutan, lo piensen, lo debatan, lo profundicen. Es un gran papel que puede tener este texto. Por qué es importante? Porque este la etimología feminista, desde el activismo feminista se piensa que si las mujeres no participamos plenamente en el ejercicio de nuestros derechos no hay democracia completa. La democracia está incompleta si las mujeres no ejercemos los derechos políticos a plenitud. Eso es algo que tiene que tener todo el tiempo presente.

Por más buenos procedimientos que tengamos, democráticos, por más mecanismos de participación que tengamos, si no participan plenamente las mujeres , es una democracia incompleta. Por lo tanto a la democracia sindical también le hace falta que estén de lleno las mujeres y además que no tengan cortapisas, no ejerzan violencias contra ellas en su participación política

Una vez que llegan las mujeres a ser representantes sindicales o a estar en los espacios de los comités directivos, resulta que no las dejan trabajar, no las dejan participar activamente o las están inhibiendo, persuadiendo de que no participen, incluso llegan a intimidarlas, sabemos de casos muy concretos y son muchos, de que las intimidad en el ejercicio de su función al interior de los comités sindicales.

Este texto que no solamente habla de la democracia sindical en general en nuestro país, gracias a la reforma laboral de 2019, avanzamos mucho en términos de democracia sindical.

¿Hasta dónde hemos llegado en términos de democracia sindical con perspectiva de género? Eso es algo que nos tenemos que preguntar

En esa lógica lo que hace Claudia Domínguez en este texto es un recorrido, se plantea un panorama general de cómo están las representaciones sindicales de las mujeres, cuál es la participación de las mujeres en los sindicatos, por ejemplo, la OIT lo recoge el texto, señala que existe una desproporción entre el número de mujeres afiliadas y de mujeres dirigentes sindicales en puestos de decisión, con una tasa de representación promedio en los órganos de toma de decisiones de apenas 28 por ciento, en el mundo con datos de 2019; y de 30 por ciento en Latinoamérica, según la CEPAL.

Las mujeres en puestos más altos de dirección sindical como presidencia, secretarías generales es casi inexistente y en los comités ejecutivos también es minoritaria. Algunos datos que contiene el documento:

La confederación Europea de Sindicatos , 4 de 43 presidentes de confederaciones son mujeres; 

En México según la Secretaría del Trabajo, son 8 de cada 100. Significa el 8.6 Por ciento de organizaciones gremiales que cuenta con participación de mujeres trabajadoras a ese nivel:

Las mujeres tiene presencia en 275 secretarías generales de sindicatos, 39 Federaciones y en una Confederación;

La elección a pasado de 3 mujeres electas en 2010 a 27 en 2018 y a 35 en 2019

Lo cual quiere decir que estos esfuerzos, los cambios en las leyes, las campañas, el empuje del movimiento feminista, de las activistas está dando resultados.

Ya no podemos seguir naturalizando la invisibilidad de las mujeres en cualquier espacio, público o privado

No hay que perder de vista que aunque queremos que los derechos sean progresivos, que vayan hacia adelante, tenemos todo el tiempo que estarlos cuidando de que no haya regresiones, como por ejemplo lo hubo en su momento en nuestro país en el tema de la interrupción legal del embarazo por ciertas causas en las Constituciones locales; así que los derechos no son de ahora y para siempre, sino que tenemos que cuidarlos y exigir su cumplimiento

En 25 estados hay presencia de mujeres líderes en los sindicatos;

En la Ciudad de México existen 173 secretarías generales ;

En el Estado de México 44 representantes de mujeres 

Principalmente la mayor participación de mujeres está en sector servicios, en educación, en la industria textil, en la telefonía, en los bancos, entre otras

Frente a este panorama, en contraste los hombres encabezan 2,981 sindicatos; 493 federaciones y 46 confederaciones Lo que nos demuestra que el espacio sindical aún es un espacio hipermasculinizado

Aquí es importante que los compañeros sindicalistas tengan conciencia de que si las mujeres participan de lleno, también eso va a abonar

. No es que lo piensen como una especie de ataque al espacio, al contrario es un espacio que se va a beneficiar con otras miradas, con otras sensibilidades, con otras formas de atender los problemas. Eso siempre suma, no resta. Entonces, masculinidad fragilidad es la que ya no debe existir y en el mundo sindical tampoco.

Esto de tener miedo a que las mujeres participen activamente. No, van a llegar a mejorar los espacios.

Después de éste diagnóstico conviene preguntarnos y es a lo que nos invita el texto, es a preguntarnos que es lo que impide que las mujeres participen más activamente en las direcciones sindicales en México. 

Claudia nos convoca a que se retome, a que se armonice Ley Modelo Interamericana sobre Violencia Política contra las Mujeres https://info.comvomujer.org.pe/catalogo/acopol/249-2017-es-law-acopol-reg.pdf , que se adoptó en la OEA en 2016 y ya forma parte de nuestro marco jurídico, que debe ser invocada como herramienta jurídica cuando haya violaciones al ejercito de los derechos políticos delas mujeres.

La autora nos recuerda también que la violencia política contra las mujeres en los sindicatos por razones de género puede ser investigada, sancionada y en su caso se puede exigir reparación del daño por la vía administrativa, lava penal y la vía laboral ante las autoridades competentes.

Aquí las abogadas y abogados en defensa de los derechos laborales y políticos también de las mujeres en la vida sindical, tiene que ser muy arrojadas y muy creativas en como arman en caso. Quienes hacen esas defensas, quienes llevan litigios estratégicos saben que tienen que invocar tanto las leyes nacionales como los convenios y tratados internacionales en esta materia. Y se puede hacen ante los tribunales y ante las diferentes vías que señala la autora.

La autora también señala “que lleguen como dirigentes sindicales, que lleguen como dirigentes sindicales, pero es bien importante que las dirigentes, que las secretarias tengan consciencia feminista y de género.

Por qué creen que lo dice? Lo dice por una serie de razones. Porque ya sabemos que cuerpo de mujer no significa consciencia feminista, no significa que piensa en los derechos de las mujeres, que piensa en que avancen las mujeres. Pero no caigamos en esos estereotipos de que una mujer es enemiga de otra mujer. Lo diga para que tratemos de cambiar en eso

 Porque la excepción, que es la mujer que llegó puede formar parte de esa formar de pensar tradicional patriarcal, pero es un sistema en el que está inscrita, por eso lo que tenemos que hacer es que las mujeres que llegan, si ya tiene  consciencia feminista y de género que bueno, pero si no la tiene después tiene que adoptarla, y tenemos que apoyar desde estos espacios organizacionales, sindicales, académicos, de medios de comunicación, de las universidades, tenemos que hacer todo lo posible para que las mujeres que se decidan participar en la vida sindical tengan consciencia feminista y de género.

Qué significa eso? Que poco a poco, como a todas nos ha pasado, vayamos entendiendo qué significan las asimetrías estructurales entre mujeres y hombres, qué ha implicado en toda la historia de la humanidad que las mujeres estemos en una condición de subordinación respecto de los hombres, que las mujeres llevemos la peor parte en muchas cosas, en el trabajo de cuidados, en menos salarios, en que si decidimos participar políticamente, una serie de estereotipos y violencias que vivimos; eso es ir adoptando una consciencia feminista y de género: ir comprendiendo de dónde vienen esas asimetrías, esas desigualdades estructurales entre hombres y mujeres y hace que eso cambie en la medida d las acciones sindicales que tiene que implementar.

Tenemos mucho por hacer, pero también se que los compañeros sindicalistas, los compañeros trabajadores van a entender poco a poco que el mundo sindical se beneficia de la participación de las mujeres, si estamos plenamente participando podemos ayudar a hacer mejores los espacios 

Gracias 

Aleida Hernández Cervantes, CEIICH-UNAM

Claudia Domínguez Hernández, Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM)

Me parece, por un lado como bien interesante que podamos ubicar que estas cataegorias de ser hombre y ser mujer están bien elaboradas y como que no nos dejaron mucho para pensar. 

Cuando nacimos, ya nacimos con estas categorías mujer y hombre hechas de tal forma que no tenemos como la necesidad de preguntarnos qué significa ser hombre o qué significa ser mujer 

Inicio la reflexión sobre estas dos categorías, porque no podríamos comprende r el alcance que tiene el Convenio 190, contra la violencia laboral que puntualiza específicamente el acoso y el hostigamiento laboral.

Si no comprendemos por qué la OIT en este siglo decide promover la ratificación de este Convenio 190. Por qué hora?

La otra cuestión relevante es la reflexión de lo que significa la violencia política contra las mujeres en los sindicatos, como una cuestión tan puntual y el impacto que pueda tener en las mujeres

Somos seres humanos ya dados, ya nacimos con esa categoría, de tal forma que me parece interesante que logremos pensar que estamos en un gran momento para deconstruir todo lo que nos dieron.

Aprender a pensar, a criticar lo que nos han enseñado y preguntar por quinos lo han enseñado de esa manera.

Aprender a pensar, aprender a criticar, a no dar por hecho ni por dado lo que nos están señalando.

Debemos tener un criterio muy claro para poder señalar nuestra posición, radical, frente al patriarcado.

Por patriarcado les puedo decir todo y nada, pero aquí se trata de que podamos, ustedes y yo, ubicar las relaciones de poder. Y decirlo así también pudiera ser una cuestión muy fría, aquí, necesariamente tenemos que pensar a quién le interesó que nuestra mentalidad colectiva pudiéramos estar pensando en una cuestión de guerra entre los sexos, en lo que significa ser hombre y lo que significa ser mujer. Por eso yo reivindico que en la academia, en el activismo como sindicalista una de las cuestiones importantes que tendríamos que estar haciendo, como leyendo, formándonos, aprendiendo, trayendo nuevas herramientas, pero nunca perder el activismo.

Para mi fue muy difícil en el ámbito de la academia, después de unos 15 años que estuve como docente en la Universidad de la Ciudad de México UACM, separar la Claudia desde que tengo uso de razón a partir de que me puedo reivindicar como feminista. Yo no puedo separar la cuestión académica, mi reflexión y análisis, sin dejar de ser activista. Esta cuestión de la academia super liga a mi cuestión como activista.

Es necesario subrayar que las feministas estamos a favor de la humanidad y que defendemos a la humanidad entera y un lema que suena muy fuerte en la Cámara de Diputados que estañó apruebe y apruebe una serie de leyes bien interesantes pero mucho muy complejas. Es decir, que suene allá y que suene acá y les digo “cuando una mujer avanza, no hay hombre que retroceda” porque a la meta tenemos que llegar los hombres y las mujeres, por lo tanto, cuál guerra entre los sexos? Eso es un invento del patriarcado

Por qué quiero señalar esta circunstancia, porque una de las cuestiones que nos ha impedido la evolución, el desarrollo de la humanidad ha sido el tema de la violencia contra las mujeres por el hecho de ser mujeres.

Y claque que cuando estamos hablando de relaciones de poder, estamos hablando de aquello que se construyó en la modernidad, que se ha mantenido para perpetuar, quién sabe hasta cuánto tiempo? Un poder que oprime y reprime. Por eso quiero decirles que desde el pensamiento del feminismo colonial, la categoría mujer es una categoría política, no es solamente identificar un cuerpo de mujer con vagina y un cuerpo de hombre con pene, hablado de ls cuestión biologicista.

Creo que no tenemos que olvidar que la categoría mujer tiene un significado potente, muy poderoso de carácter político. Si tu dejas de conectar éste sexo con tú cuerpo, estás borrando años de historia, de lucha y de sangre, en donde este sistema que dio pauta a un sistema socialista, capitalista, neoliberal, sistemas económicos que nos avasallan a ustedes y a mi, todos los días, sobre todo cuando llega el estado de cuenta de nuestra tarjeta de crédito y tenemos que pagar la mensualidad, la luz, el agua y no lleva nuestro salario, bueno me estoy refiriendo a un sistema económico opresivo que se ha mantenido en base a la opresión de las mujeres en particular, por todo este trabajo gratuito que le hemos hecho a la humanidad y para que unos pocos vivan en una riqueza extrema.

Me parece que el Convenio 190 es algo así como, han escuchado la CEDAW, la convención de todas las formas de discriminación contra las mujeres que ha sido una maravilla de esta etapa de la época moderna. Este es un instrumento universal mucho muy importante para decirle al mundo que no está solamente formado por una universalidad del hombre blanco, de ojos azules, en edad reproductiva que sostiene el mundo en sus manos y que nos baja el cuelo y las estrellas.

No es ese hombre, hablando también del amor romántico que sostiene el sentido de la humanidad, sino que habemos el 52% de la población en el mundo que hemos estado de alguna manera segregadas, no reconocidas y que de alguna manera causamos como cierto temor y miedos.

Esta CEDAW vino a darnos, en el ámbito de lo jurídico, en el ámbito del derecho internacional, muchos elementos para decirle al mundo aquí estamos, hay hombres, pero también habemos mujeres y somos el 52 por ciento en el mundo y en el mundo nos están discriminando.

Por qué nos están discriminando, sería la pregunta que se harían los 192 países que suscribieron por unanimidad este Convenio 190.

En particular y el tema que nos convoca a hora es el Convenio 190 de la OIT. Haciendo como el parangón a esa universalidad yo co paro el C 190 con el alcance y el impacto que tiene la CEDAW a nivel mundial, y lo que debe tener el impacto, en su momento, cuando se llegue a profundizar mas el estudio e ese Convenio 190, porque pone el punto sobre la í, y resalta que las mujeres no hemos podido lograr, por mucho que esté en la Ley Federal del Trabajo, en el Capítulo delos principios  disposiciones generales del derecho a la igualdad sustantiva  entre hombres y mujeres.

Jamás vamos a poder conquistar la igualdad sustantiva, es decir, la igualdad real de jure y de facto si no atacamos el tema de la violencia contra las mujeres, porque así podríamos ser una trabajadora, una servidora pública de mayor rango, una primer ministra. Tenemos por ahí varios testimonios . Podría llegar una de nosotras rompiendo todos los techos de cristal, llegar al cargo mucho mas alto de elección popular o de toma de decisiones, pero llega una, no llegamos todas. Por eso hago mucho énfasis, agradezco citar esta cuestión de tener consciencia de ser mujer, porque si podemos señalar que las cinco que estamos en la mesa, estamos bien empedradas, hablando de estos temas, si no llegan todas las mujeres a sentarse acá y estar empoderadas, igual que nosotros no ha llegado ni una sola. Espero que mis palabras puedan comprenderse en ese sentido.

Claudia Domínguez Hernández, UACM Foto: Gabino Jiménez

Me parece que en este ámbito laboral el sistema patriarcal nos habló sobre una cuestión bien interesante, y aquí cito a mi profesor de la UAM, Arturo Loayza de la Cueva, nos decía “el patrón es el enemigo del las y los trabajadores. Que bueno que no vino hoy a la presentación porque yo le diría que ese concepto de enemigos, que es interesante que el patrón es el enemigo de ls y los trabajadores. Es una cuestión bien compleja y no estoy hablando en favor de los patrones.

Tenemos que ubicar perfectamente quién detenta el capital, quién detenta el poder del dinero y quiénes somos las y los trabajadores, aún hablando de instituciones universitarias.No somos dueños de las universidades y la estructura misma de las universidades, es bien interesante. Yo de repente me siento patrón y estoy sindicalizada y al mismo tiempo me eligen para evaluar a los profesores de nuevo ingreso, y luego el sindicato protesta porque estamos haciendo un proceso en donde dicen que se esta brincando el escalafón. A nivel universitario quien se le ocurrió organizar a las universidades de esa manera en el caso incluso, de estas autónomas, alguno de nosotros pude llegar a ser rector, pero también alguna de nosotras puede llegar a ser secretaria del sindicato.

Entonces, veamos como estas figuras e instituciones patriarcales nos hacen colocar de alguna manera donde aquí puedas ser la enemigo de la otra, y bueno una deformación ahí en instituciones jurídicas que habría necesidad de deconstruir, tal como tendremos que estar deconstruyendo al sindicato.

Regreso a la parte del Convenio 190. A mí me parece. Por qué lo llamo como un texto tan relevante en el ámbito del mundo del trabajo? Porque nos quita las diferentes cachuchas que nos coloca a las y los trabajadores.  Vienes a tu trabajo dejando de ser madre, dejado de ser esposa, dejando de ser hija; dejas tu trabajo y vuelves a ser madre, vuelves a ser hija, y en tu trabajo eres o la jefa o la subordinada.

Alguien no le está gustando que estemos reflexionando todos estos aspecto. Porque las mujeres somos unas, nada mas, en la casa, en el trabajo, en la comunidad, en nuestra familia, en el mundo social, y este sistema de poder nos ha escindido como tener que salir al trabajo a buscar el recurso económico, vender nuestra fuerza de trabajo a cambio de un salario, a cambio de un pago en el cual estamos dejando nuestra vida entera y no tenemos el tiempo para disfrutar ni a los hijos, ni al marido, ni a las amigas. No tenemos tiempo para disfrutarnos como seres humanos.

Estos tiempos del trabajo, con los tiempos del estudio con las triples o cuádruples jornadas que tenemos que estar realizando, me parece que son cuestiones que nos van estructurando a las mujeres de una forma tal en donde el soporte del modelo económico que estamos sosteniendo que “ahora” está sostenido en lo que han llamado política de cuidados. En donde, desde siempre, sin nos pensamos a nosotras, a nuestras ancestros, nuestras abuelas, las cuidadoras de todos. Entonces, ahora resulta que Naciones Unidas impulsa una política pública, una cuestión en el mundo sobre la política cuidados. No significa otra cosa que además de que te tengas que ir a trabajar a la maquila, a la fábrica, dejas tu trabajo en la casa de enfermera, de maestra, de sicóloga escuchando a todos los miembros de la familia.

Qué estoy señalando con esto. La gran cantidad de actividades que las mujeres tenemos para sostener a este mundo, y eso no se llama otra cosa mas que una violencia estructural, por lo tanto considero que el Convenio 190 nos Abe una puerta de esperanza como para poder hacer valer nuestros derechos como trabajadoras, como sindicalistas, porque nos reconoce como tal, aunque si bien es cierto, y tengo que señalarlo, el Convenio dice “la violencia laboral como para toda la humanidad y pone en sus artículos un frase muy específica, como para decir, para que no se levante el movimiento feminista les vamos a colocar ahí, pero que las mas afectadas son las mujeres.

La realidad es que las mas afectadas somos las mujeres y eso lo debeos tener perfectamente claro cuando estemos en la negociación en el sindicato de nuestros contratos colectivos.

El texto viene con una serie de recomendaciones de actividades que podemos impulsar dentro de nuestro sindicato.

No quiero dejar de señalar el tema de la violencia política al interior dl sindicato, porque estamos enfrente justo de una estructura eminentemente patriarcal. Aleida Hernández ha sido muy puntual al señalar que estas estructuras las tenemos que modificar, quienes cuestiones muy puntuales cuestionando a esta organización que se supone “se crea” para la defensa de los y las trabajadoras.

Aunque lo diré bajito. Ha sido está institución también creada para excluirnos y segregarnos de tal forma que tenemos que modificar la estructura misma, jerárquica que tienen los sindicatos a partir de todo lo que podemos ir incorporando como mujeres sindicalistas, activistas y feministas.

Gracias 

Inés González Nicolas, Red de Mujeres Sindicalistas

Sin mujeres no hay democracia. Y las mujeres conformamos más de la mitad de la población mexicana. Y si los sindicatos son actores sociales, por su puesto que tiene que ser democráticos y solo pueden ser democráticos con las mujeres ahí, gobernando, dirigiendo, tomando opinión, tomando en consideración muchas razones de por qué hoy las mujeres estamos en el mundo del trabajo.

A manera de cierre:

Los sindicatos son actores sociales, pero también son actores gremiales. Y en esa doble responsabilidad. Porque lo que haga un sindicato y tome las decisiones que tome, tiene un impacto en la sociedad.

Inés González Nicolás RMS Foto: Gabino Jiménez Velasco

Los sindicatos intervienen de forma tripartita en decisiones fundamentales de la sociedad, como por ejemplo el incremento a los salarios mínimos y obviamente los sindicatos van a decidir colectivamente cuál va a ser ese incremento.

Pero también los sindicatos son parte de esta representación tripartita en el Seguro Social, toman decisiones que atañen a la salud de las y los trabajadores y a su vez de la familia y a su vez de la sociedad. Y también los sindicatos son parte del INFONAVIT y también toman decisiones.

Los sindicatos no son actores gremiales que pueden andar por el mundo sin tener decisiones de forma que contribuyan al progreso de la sociedad, al progreso de las mujeres, al progreso de hombres, al progreso de las familias, al progreso de todas y todos.

Los sindicatos también contribuyen, si hacen buenas negociaciones colectivas, a que la pobreza se cierre la desigualdad.

Los sindicatos son verdaderamente fundamentales para cualquier sociedad. Si tenemos una sociedad con sindicatos verdaderos, democráticos, representativos tendremos una sociedad mas justa, tendremos una sociedad menos violenta.

Estamos viviendo un momento, en el que yo digo, coincide todo, coincide mujeres que se han dedicado a estudiar, coinciden mujeres sindicalistas que tienen muchos años en la lucha, coincide que tenemos una Ley Federal del Trabajo que por primera vez tipifica la violencia en el sindicato.

Cuándo íbamos a imaginar que eso lo íbamos a ver, pues lo estamos viendo, pero buen lo han dicho nuestras especialistas en leyes estamos bastante bien, pero hace falta que esas leyes se conviertan en cambios reales en el mundo de las mujeres que no haya mas casos como el que escuchamos de Rosana.

Creo que hay una coincidencia muy grande en este momento. Pero no va a servir ningún documento que hagamos por más didáctico que sea si no lo usamos. El mejor pago, el mejor cariño que nos pueden dar es que lo lean, que usen, que lo traten de llevar a la práctica.

Dan ideas para la acción que es lo a veces nos hace falta a las mujeres sindicalistas.

Te invitamos a descargar y leer los documentos:

Convenio 190 de la OIT ratificado.  Camino hacia la eliminación de la violencia laboral en México.

Violencia Política contra las mujeres en los sindicatos. Un desafío para la democracia en México

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